Este jueves visitó los estudios de Rosariolaciudad Media el reconocido influencer rosarino que a través de sus redes comparte el trabajo solidario que realiza junto a su equipo en las calles de la ciudad beneficiando con dinero, electrodomésticos y hasta medios de transporte en algunas ocasiones a vendedores ambulantes.

Ema Monzón tiene 29 años y tras un arduo trabajo en sus redes sociales formó una enorme comunidad con seguidores argentinos y de muchos otros países, quienes lo apoyan y acompañan en su tarea solidaria.
Este jueves, en los estudios de Rosariolaciudad Media abrió su corazón y contó como es ayudar a los más necesitados y vivir de cerca su conmovedora historia de vida. “En esto hay muchos altibajos, es tanta la presión y la carga que uno se lleva de las calles”, expresó.
“Tengo una gran comunidad, son los que hacen que esto sea posible, eso es lo que me impulsa y da fuerzas para seguir, estoy agradecido con la gente que estuvo siempre desde el principio”, resaltó Ema.
En la entrevista Ema también contó que así como tiene mucho apoyo también son muchas las críticas y oposiciones que tiene, “yo aclaro siempre que entiendo que hay personas que en su desesperación no tienen otra opción que escribirle a un influencer pero hasta recibo amenazas. Una chica una vez me envió un mensaje diciendo que esperaba que no sea tarde cuando vea el mensaje como haciendo referencia a que se iba a quitar la vida”, relató.
“Aunque uno quisiera no se puede atender a todos, tengo miles de mensajes por día, tuve que incluso desactivar las llamadas en Instagram porque a veces a las 05 me llamaban”, dijo.
“Mi punto débil son los ancianos y los niños”
Hace un tiempo atrás, el joven en sus redes contó la difícil situación que atravesó con su papá cuando le diagnosticaron cáncer, “mi comunidad no sabía eso, yo siempre mostraba mi mejor cara pero estaba devastado por dentro, y eso no lo saben, uno no siempre está así con ganas de salir, de ponerle onda pero lo hago”.
En cuanto a los trámites legales de su fundación, contó que están al día con todo lo que les pide ARCA, “tenemos límites que cumplir y toda una parte burocrática, hace un tiempo me dieron de baja a una cuenta bancaria con fondos incluidos”, y agregó, que “tenemos un comunidad que aporta pero no somos libres de usar ese dinero en su totalidad, el 80% lo financio yo y la gente eso no sabe, si sale una venta de un auto puedo invertir más, sino no, el mes pasado y este mes fue un desastre”, explicó.




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