El denominado “turismo wellness” o turismo de bienestar se encuentra en auge con cada vez más gente buscando desconectarse de la rutina y el estrés.
En tiempos de ruido constante, apuro y exceso de pantallas, el verdadero lujo pasó a ser poder desconectarse para reconectar con uno mismo, con los afectos, las emociones y la salud. En esa búsqueda gana terreno el turismo wellness, o turismo de bienestar, un concepto que no es reciente pero que hoy crece con fuerza por el aumento del estrés y el "burn out".
Más de la mitad de los argentinos afirma sentirse estresado, según un informe de la consultora Voices presentado por el Día Mundial de la Salud Mental, el 10 de octubre. El país queda así por encima del promedio mundial, que se ubica en 42%.
En este escenario, el Turismo de Bienestar propone viajes cercanos y escapadas breves enfocadas en el autocuidado, en cortar con la rutina y en recuperar la calma interior en contacto con la naturaleza, sin traslados largos ni agendas cargadas de visitas.
La mirada del sector hotelero
"No es necesario irse lejos para sentirse de vacaciones. A veces, una noche de buen descanso, un desayuno distinto o una tarde de spa alcanzan para renovar energías y volver a sentirse bien", sostiene Alberto Albamonte, CEO del Grupo Hotelero Albamonte y presidente de Howard Johnson y Days Inn en Argentina.
Propuestas en todo el país
Norte: Purmamarca y Tilcara, conexión con la tierra
En el corazón de la Quebrada de Humahuaca, Purmamarca y Tilcara aparecen como refugios para desacelerar y lograr una desconexión real. Una de las propuestas es el "Viaje a la Pacha Mama", impulsado por Silvia Vargas, maestra de Yoga y creadora de Yoga & Wellness, junto a Casa Calma de Tilcara. Es un itinerario de tres días: el primero incluye clase de Kundalini Yoga, conocido como Yoga de la Conciencia, con posturas para alinear la columna y los centros energéticos, y una visita a Maimará.
El segundo día suma práctica de Yoga matutina, paseo por Purmamarca, caminata con meditación frente al Cerro de los Siete Colores y, para cerrar, sesión de yogaterapia y reiki. El tercer día contempla clase de Yoga con meditación y participación en una ceremonia de agradecimiento a la Pacha Mama.
Sierras de Córdoba: pausa en Ascochinga
A pocos minutos de Córdoba capital, entre las lomadas de las Sierras Chicas, la Estancia La Paz, en Ascochinga, invita a un corte total rodeado de naturaleza y aire puro.
La antigua propiedad que perteneció al ex presidente Julio Argentino Roca conserva arboledas centenarias, un amplio lago artificial y un hotel boutique con capacidad para 20 huéspedes. Romina Cavalieri y Paula Elizondo, fundadoras de The Alma Mood, plantean una experiencia de fin de semana que combina caminatas al atardecer por jardines diseñados por Carlos Thays, prácticas de Yoga y Mindfulness a orillas del río y gastronomía de impronta local. "La idea es frenar, liberar tensiones y reconectar con el bienestar y los sentidos de forma tranquila", señalan.
Selva misionera: descanso cerca de Iguazú
Sobre una vieja chacra productiva familiar, Omar Hinc creó un remanso para el descanso a pocos kilómetros del Parque Nacional Iguazú. La Querencia es hoy un conjunto de cabañas donde la frondosa vegetación de la selva y las noches estrelladas invitan a calmar la mente.
Algunas unidades cuentan con pileta privada y además hay una pileta de uso común para refrescarse y tomar sol. La propuesta, cerca de El Dorado, apunta a lo simple: actividades al aire libre que promueven el bienestar, como senderismo entre lapachos y orquídeas, lectura y meditación bajo los árboles, recorridos en bicicleta por caminos rurales, paseos por arroyos y contemplación del cielo nocturno para respirar aire puro y reencontrar el equilibrio.
Playa y bosque: retiro en Mar de las Pampas
Entre las olas y la calma del bosque costero, el Retiro Yoga & Wellness en Mar de las Pampas es una invitación a bajar un cambio, renovar la energía y sumar bienestar. Tiene como base el hotel Altamar de las Pampas, con salida directa a la playa, y combina clases de yoga, meditación en la arboleda, aqua yoga, caminatas conscientes con sol o de noche y charlas cortas de motivación. Incluye alojamiento, comidas y tiempo libre para disfrutar de la pileta o el mar.
El cierre es una celebración especial de Diwali, la fiesta hindú de las luces que representa el triunfo del bien sobre el mal y del saber sobre la ignorancia. Se encienden lámparas de aceite, se decora con guirnaldas coloridas y se baila al ritmo de música suave para armonizar cuerpo y mente.
Litoral: termas, río y noches estrelladas en Concordia
A orillas del río Uruguay, Concordia es una buena opción para dejar el estrés y aprovechar las propiedades de las aguas termales.
Dispone de tres predios: Termas de Concordia, Termas de Punta Viracho y el parque acuático Termas del Ayuí, con hidromasajes y baños terapéuticos. A eso se suman playas sobre el río, senderos costeros y cocina típica litoraleña. La idea es hospedarse en el complejo de eco cabañas Campo Verde y desde allí recorrer, por ejemplo, la reserva municipal Parque San Carlos y el palacio que inspiró a Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito. O simplemente disfrutar del cielo estrellado, el canto de los grillos y las luciérnagas en uno de sus últimos refugios.
Sur: relax patagónico en El Calafate
En El Calafate, uno de los destinos patagónicos más imponentes, el eco hotel Kosten Aike ofrece una vivencia donde la amplitud del paisaje andino se combina con interiores de madera y piedra.
Su spa y sector de wellness, con sauna, jacuzzi, sala de masajes y gimnasio, brinda el entorno ideal para aquietar la mente y reponer energías luego de recorrer el Parque Nacional Los Glaciares.
La propuesta se completa con gastronomía de autor y la serenidad de sus jardines, para transformar la estadía en un descanso reparador.