El reporte oficial del SMN confirmó que el Súper Niño afectará a la Argentina de una forma única en el planeta al combinar frío y precipitaciones intensas. Los especialistas advierten sobre un elevado riesgo de inundaciones en la región central durante el próximo trimestre.
Durante este trimestre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé un clima atípico con precipitaciones abundantes y bajas temperaturas en la Argentina debido al fenómeno del Super Niño. El organismo oficial advirtió que el evento climático provocará un elevado riesgo de inundaciones entre octubre y diciembre en las regiones del Centro y el Litoral. En consecuencia, el territorio nacional presenta una tendencia climática caracterizada por mañanas más frías y lluvias intensas que podrían extenderse hasta abril.
Previsiones de precipitaciones para las distintas regiones
El informe meteorológico indica mayores probabilidades de lluvias superiores a las normales en Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Buenos Aires y el Litoral. Asimismo, las provincias de Chaco, Formosa, Santiago del Estero y la Patagonia registrarán valores entre habituales y elevados. En cambio, la región del NOA experimentará condiciones secas con precipitaciones inferiores a los promedios históricos para esta época del año.
Por su parte, el patrón térmico mostrará marcas inferiores a las habituales en Cuyo, el oeste bonaerense y el sur pampeano. Sin embargo, los especialistas aclararon que la franja norte del país experimentará temperaturas superiores a los registros habituales. Ciertamente, las proyecciones trimestrales representan promedios generales que requieren un monitoreo constante mediante las alertas diarias del organismo.
Condiciones climáticas en el Área Metropolitana de Buenos Aires
En el AMBA, la semana continuará con abundante nubosidad, mañanas frescas y marcas térmicas máximas de hasta 18 °C. De igual modo, los meteorólogos anunciaron baja probabilidad de lluvias aisladas para las jornadas del viernes y del sábado. Además, el domingo presentará una ligera mejora en la estabilidad atmosférica con temperaturas mínimas cercanas a los 13 °C.