El Senado dio luz verde a un amplio paquete de ascensos en las Fuerzas Armadas y confirmó a la cúpula militar, pero volvió a quedar pendiente un pliego clave dentro de la Fuerza Aérea que expone tensiones políticas y castrenses.

En una sesión sin mayores discusiones en el recinto, la Cámara alta aprobó los ascensos de las máximas autoridades militares y un nutrido listado de promociones dentro de las Fuerzas Armadas. La votación se realizó de forma rápida, en bloque, y con el acompañamiento de la mayoría de los bloques políticos.
El paquete incluyó los pliegos de la cúpula castrense, que habían sido enviados por el Poder Ejecutivo y que venían siendo analizados en comisión. Con esta aprobación, el Gobierno consolida formalmente la cadena de mandos en el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, un paso clave para la conducción militar.
Sin embargo, el respaldo del Senado no fue pleno: el tratamiento del caso del brigadier Marcelo Monetto volvió a quedar frenado por falta de acuerdo entre las principales fuerzas políticas, lo que reabrió un foco de tensión dentro de la Fuerza Aérea.
El caso Monetto, eje del desacuerdo político
El pliego de Marcelo Monetto, propuesto para un ascenso relevante en la estructura de la Fuerza Aérea, quedó otra vez afuera del paquete aprobado. Según fuentes parlamentarias, los bloques no lograron alcanzar un consenso mínimo para habilitar su tratamiento en el recinto.
La resistencia a su ascenso ya se había manifestado en instancias previas, y el nuevo freno refuerza la idea de un caso atravesado por diferencias políticas internas y observaciones sobre su trayectoria. La falta de acuerdo derivó en la decisión de postergar nuevamente la definición, sin una fecha clara para volver a llevar el tema al recinto.
En contraste, el resto de los pliegos militares fue tratado de modo conjunto, sin discursos extensos ni cruces públicos. Esto dejó en evidencia que el principal foco de conflicto es el expediente de Monetto, convertido en un símbolo de la disputa en torno a los ascensos dentro de la Fuerza Aérea.
Impacto institucional y señales hacia las Fuerzas Armadas
Con la aprobación del grueso de los ascensos, el Senado envió una señal de respaldo institucional a la estructura militar en un contexto en el que el Gobierno necesita ordenar la cadena de mandos. No obstante, la excepción de Monetto muestra que el aval parlamentario no es un trámite automático y que cada pliego puede quedar sujeto a negociación política.
Para el oficialismo, el avance del paquete principal representa un triunfo en medio de una agenda legislativa compleja. Para la oposición, el freno selectivo funciona como mensaje de control y de límites a la hora de habilitar promociones sensibles dentro de las Fuerzas Armadas.
El desenlace del caso Monetto seguirá de cerca tanto en la Fuerza Aérea como en el ámbito político. Hasta que el Senado no salde esa discusión, el esquema de ascensos quedará con un punto pendiente que puede incidir en la interna castrense y en la relación entre el Congreso y el Ejecutivo en materia de defensa.




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