El sector textil rechaza la rebaja de aranceles, alertando que la medida no reducirá los precios, pero afectará gravemente la competitividad y el empleo.

El anuncio de Luis Caputo sobre la rebaja de aranceles a la importación provocó el rechazo del sector textil, que advierte sobre los riesgos de la medida. Diversas cámaras industriales, la Unión Industrial Argentina (UIA) y sindicatos solicitaron una reunión urgente con el Ministro de Economía para discutir sus consecuencias. Aunque la medida busca reducir precios, el sector considera que tendrá poco impacto en la inflación y dañará el empleo y la producción nacional.
Las entidades sostienen que reducir los aranceles no disminuirá los precios al consumidor. Argumentan que la medida beneficiará a los productos importados, que provendrán de países con menores estándares laborales y ambientales. Además, la industria local enfrenta problemas estructurales, como la alta presión impositiva y los altos costos logísticos y financieros, que deberían abordarse antes de implementar una medida de este tipo.
El sector también criticó la falta de consulta previa sobre la reducción de aranceles. Consideran que una decisión de tal magnitud debería haberse debatido con el sector privado. Insisten en la necesidad de diseñar políticas que impulsen el crecimiento de la industria textil, involucrando al sector público y privado.
La reducción de los aranceles también podría afectar la competitividad y el empleo. Aunque se pretende abaratar los productos importados, el sector teme el cierre de fábricas y la pérdida de empleos. Además, alertan sobre el riesgo de que aumente el comercio ilegal y el contrabando si se eliminan las barreras arancelarias sin medidas complementarias. Para el sector, la clave está en implementar un plan integral de competitividad, que resuelva los problemas estructurales antes de reducir los aranceles.
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