Un parque temático construido en las profundidades de una antigua mina de sal se convirtió en una de las atracciones más llamativas del turismo mundial y sorprende a sus visitantes con propuestas que combinan historia, aventura y tecnología.

Un parque temático único bajo tierra
El parque funciona en el interior de una de las minas de sal más antiguas del mundo, donde antiguamente se extraía el conocido “oro blanco”. Hoy, ese escenario industrial se transformó en un complejo turístico subterráneo con iluminación cuidada, juegos y actividades para todas las edades.
Debido a su extensión, conservación y nivel de desarrollo, el lugar batió un récord mundial como uno de los parques temáticos subterráneos más grandes y completos. La infraestructura fue adaptada para recibir a miles de visitantes al año sin perder de vista la seguridad y la protección del patrimonio histórico.
Los antiguos túneles y galerías de extracción se convirtieron en pasillos panorámicos, miradores y zonas de descanso. La temperatura se mantiene estable todo el año, lo que lo vuelve una alternativa atractiva tanto en invierno como en verano.
Qué se puede hacer dentro de la mina
Entre las propuestas más elegidas por los turistas se destaca un circuito de minigolf montado en plena cavidad subterránea, con hoyos diseñados entre formaciones de sal y estructuras históricas. La experiencia se complementa con iluminación escénica que resalta las paredes de roca.
Otra de las atracciones es el paseo en barco por un lago subterráneo de aguas tranquilas, formado por filtraciones naturales en la mina. El recorrido permite observar de cerca la textura de las vetas salinas y la magnitud de las cámaras excavadas a lo largo de los años.
Además, el parque dispone de juegos interactivos, áreas para sacarse fotos, espacios de descanso y sectores donde se explica, con recursos audiovisuales, cómo era el trabajo de los mineros y la importancia económica de la sal en otros siglos.
La propuesta combina entretenimiento y divulgación: los visitantes pueden conocer el proceso de extracción, la evolución de la tecnología minera y los desafíos de conservar una estructura de este tipo abierta al público.
Turismo, accesos y recomendaciones
La mayoría de estos parques subterráneos se ubican en Europa del Este, una región que viene potenciando el turismo en antiguas minas de sal como alternativa a los circuitos tradicionales. En muchos casos, se organizan visitas guiadas en distintos idiomas y se exige casco de seguridad.
Para quienes planean incluir este tipo de excursiones en su viaje, se recomienda adquirir las entradas con anticipación, chequear las condiciones de acceso y verificar las restricciones para personas con movilidad reducida o problemas respiratorios, ya que se trata de espacios cerrados y con escaleras.
También es importante llevar abrigo ligero, ya que la temperatura en el subsuelo suele ser más baja que en la superficie, y calzado cómodo para recorrer túneles y galerías sin inconvenientes.
La experiencia se consolida como una opción diferente para quienes buscan turismo de aventura y cultural al mismo tiempo, con un entorno impactante que combina historia, ingeniería y entretenimiento en un mismo recorrido.



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