El papa León XIV encabezó en la Plaza Independencia de Montevideo el primer acto público de su visita apostólica a Uruguay, con un mensaje centrado en la paz, el diálogo y la cercanía con los más vulnerables.
"He venido como sucesor de Pedro y como pastor"
Ante una multitud reunida frente a la sede del gobierno uruguayo, el Sumo Pontífice afirmó que llega al país "como sucesor de Pedro y como pastor", con el propósito de acompañar al pueblo y animar el compromiso por el bien común.
León XIV fue recibido por el presidente Yamandú Orsi y por las principales autoridades del país. En la primera fila también estuvieron los ex mandatarios Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle y su hijo Luis Lacalle Pou, en una señal de respaldo institucional a la visita apostólica.
En su discurso, el papa subrayó la necesidad de fortalecer el diálogo social y regional, y destacó el rol de Uruguay como tierra de encuentro. Llamó a cuidar especialmente a quienes sufren la pobreza, la soledad y la violencia.
El Pontífice agradeció la acogida de las autoridades y de los fieles, y pidió que su paso por Montevideo sea una oportunidad para renovar la esperanza. También remarcó que su visita apostólica busca alentar a las comunidades cristianas y abrir puentes con toda la sociedad uruguaya.
La ceremonia oficial sirvió como una muestra de la convivencia democrática uruguaya, reuniendo en un mismo recinto a líderes políticos de corrientes opuestas frente a la llegada de la máxima autoridad de la Iglesia Católica.