La Municipalidad de Rosario planea reemplazar el deteriorado ascensor de Costa Alta por un modelo de menor capacidad para garantizar la accesibilidad.

El ascensor panorámico de Costa Alta representa una de las deudas pendientes más notables en la infraestructura urbana de la ciudad de Rosario. El dispositivo permanece inactivo desde el año 2017 debido a una falla mecánica irreparable en su motor principal.
Actualmente, el elevador exhibe signos avanzados de deterioro y vandalismo tras casi una década de abandono institucional absoluto. No obstante, el municipio analiza nuevas estrategias técnicas para reactivar este punto estratégico de conectividad con el paseo ribereño.
La gestión actual atribuye el fracaso del sistema a una deficiente elección tecnológica durante su inauguración en el año 2012. Aquel modelo poseía una capacidad excesiva para treinta personas y utilizaba componentes importados de difícil reposición en el mercado local.
Por consiguiente, los funcionarios descartan la reparación integral de la estructura original por sus costos sumamente elevados. En cambio, las autoridades evalúan la instalación de un elevador nuevo con dimensiones reducidas y un mantenimiento más sostenible.
Este proyecto priorizará el traslado de adultos mayores y ciudadanos con movilidad reducida que hoy realizan maniobras peligrosas por escaleras empinadas. Mientras tanto, el Palacio de los Leones ya ejecutó mejoras en el muelle público y renovó la señalética del sector costero. También extendieron la bajada náutica para adaptar el servicio a las nuevas condiciones hídricas del río Paraná.
Sin embargo, la resolución definitiva para el ascenso peatonal todavía depende de una actualización presupuestaria y de la asignación de fondos específicos. En conclusión, la ciudad busca recuperar la funcionalidad del balcón norte mediante una propuesta técnica más moderada y realista.



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