El Gobierno parte el IOSFA en dos para ordenar su crisis

El Gobierno nacional dispuso una profunda reestructuración del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), con cambios que impactan en la cobertura de salud de militares y fuerzas federales en todo el país.

La decisión oficial crea dos entes autárquicos que reemplazarán al actual IOSFA, con el objetivo de enfrentar la delicada situación financiera del sistema de salud militar y de seguridad, que arrastra una deuda cercana a los $200.000 millones y dificultades crecientes para sostener prestaciones.

Cómo será la nueva estructura del sistema de salud

Según la resolución, la cobertura médica de las Fuerzas Armadas quedará bajo un ente autárquico dependiente del Ministerio de Defensa. Paralelamente, se creará otro organismo para atender a los miembros de las fuerzas de seguridad federales, que funcionará en la órbita del Ministerio de Seguridad.

La separación administrativa y financiera apunta a ordenar cuentas, transparentar gastos y adaptar los esquemas de aportes y prestaciones a la realidad de cada universo de afiliados. En total, el cambio alcanza a más de 500.000 beneficiarios entre titulares y grupos familiares en todo el país.

Fuentes oficiales sostienen que el modelo unificado del IOSFA había quedado desactualizado y generaba fuertes desbalances entre lo que se recaudaba y lo que se pagaba a sanatorios, clínicas y proveedores de medicamentos, en un contexto de alta inflación y suba de costos médicos.

Deuda millonaria y riesgo sobre las prestaciones

La obra social venía siendo señalada por demoras en pagos a prestadores y cortes de servicios en distintas provincias. La deuda acumulada, cercana a los $200.000 millones, complicó la continuidad de tratamientos y generó reclamos de afiliados por turnos suspendidos y dificultades para acceder a prácticas de alta complejidad.

El Gobierno apuesta a que la nueva estructura permita renegociar pasivos, mejorar la gestión de compras y dar previsibilidad a los contratos con el sector privado de salud. También se evalúan ajustes en los esquemas de aportes y copagos, aunque por ahora no se anunciaron cambios concretos en ese punto.

Especialistas en políticas sanitarias advierten que la clave será garantizar la continuidad de la cobertura durante la transición. El universo afectado incluye personal en actividad, retirados y familiares, muchos de ellos con tratamientos crónicos o de alto costo, que dependen de la estabilidad del sistema.

Impacto en militares y fuerzas federales

Entre los más de 500.000 afiliados se encuentran miembros del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria. En todos los casos, la intención oficial es mantener el mismo nivel de prestaciones mientras se consolida el nuevo esquema.

En los próximos meses se deberá definir la letra chica: integración de directorios, criterios de administración, mecanismos de control y participación de los representantes de las fuerzas en la toma de decisiones. También se esperan definiciones sobre la red de sanatorios y hospitales propios y conveniados.

Organizaciones de retirados y asociaciones de familiares seguirán de cerca la implementación. Advierten que cualquier ajuste que implique recorte de coberturas o aumento de costos podría derivar en nuevos reclamos judiciales y profundizar el malestar dentro de las fuerzas.

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RLC Noticias de Rosario la ciudad

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