El Gobierno oficializó un aumento salarial para funcionarios, vinculando los futuros pagos a los objetivos del Presupuesto 2026.

El año 2026 inicia con una actualización en los haberes de la planta política superior del Poder Ejecutivo Nacional. El Gobierno oficializó esta medida mediante el decreto 931/2025 en coincidencia con la reciente promulgación del presupuesto anual. Sin embargo, el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel mantendrán sus salarios congelados de forma indefinida por decisión propia.
La normativa establece un incremento para ministros, secretarios y subsecretarios basado en acuerdos paritarios previos de la administración pública. No obstante, el beneficio carece de efecto retroactivo respecto a los ajustes realizados durante el último ciclo económico. De este modo, las autoridades nacionales recuperan el nivel de ingresos tras un extenso periodo sin modificaciones en sus remuneraciones mensuales.
Por otra parte, la continuidad de estas subas dependerá estrictamente del sostenimiento del equilibrio fiscal en las cuentas públicas. El texto legal estipula la suspensión automática de los aumentos si el Ministerio de Economía registra algún déficit financiero acumulado. Asimismo, el Ejecutivo invita a los poderes Legislativo y Judicial a implementar esquemas de recomposición salarial similares en sus respectivas órbitas.
Así, el decreto propone la creación de un sistema de empleo público nacional orientado hacia la profesionalización de la labor estatal. La nueva estructura jerárquica priorizará el ingreso por mérito y las evaluaciones de desempeño periódicas para todos los rangos. A través de este mecanismo, el Estado busca vincular directamente la remuneración con la responsabilidad y las competencias reales de cada funcionario.



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