El Gobierno avanza con outsiders y ajuste en INTI e INTA

El Gobierno nacional impulsa una fuerte reconfiguración del INTI y el INTA, con el desembarco de perfiles externos y un plan de retiros voluntarios que busca achicar la planta de personal sin fricciones públicas.

El Gobierno avanza con outsiders y ajuste en INTI e INTA

En las últimas semanas, el Ejecutivo comenzó a copar altos cargos en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) con funcionarios sin carrera previa en esos organismos.

De acuerdo a la información conocida, ya se designaron alrededor de veinte nuevos directivos sin concurso, muchos de ellos con vínculos políticos con dirigentes como Luis “Toto” Caputo, Diego Santilli, Daniel Scioli, Diego Valenzuela y Rogelio Frigerio.

Un giro político en organismos técnicos clave

El INTI y el INTA son dos organismos estratégicos para el entramado productivo del país. El primero concentra tareas de certificación, ensayos, normas de calidad y desarrollo tecnológico para la industria. El segundo es referencia en investigación agropecuaria, innovación productiva y extensión rural en todo el territorio nacional.

Tradicionalmente, sus cargos técnicos de mayor responsabilidad se cubrieron con perfiles de carrera o concursos internos. El avance de funcionarios externos u outsiders marca un cambio de lógica: se prioriza la alineación con el programa económico del Gobierno por encima de la trayectoria dentro de los institutos.

Fuentes consultadas en el sector señalan que esta movida busca imprimir mayor velocidad a las reformas y al ajuste del gasto, pero genera preocupación por la posible pérdida de capacidades técnicas acumuladas durante décadas en ambas instituciones.

Retiros voluntarios con hasta 1,5 sueldos por año

En paralelo a los nombramientos, el Gobierno lanzó un esquema de retiros voluntarios dirigido al personal de planta. Según trascendió, se ofrece hasta 1,5 sueldos por cada año de antigüedad para quienes acepten renunciar, una fórmula que busca evitar despidos masivos abiertos.

La propuesta se inscribe en un nuevo plan de ajuste del sector público nacional, que apunta a reducir la nómina y el peso de los organismos descentralizados. En el caso de INTI e INTA, la merma de personal podría impactar en áreas sensibles como ensayos de calidad, asistencia a pymes industriales y proyectos de innovación agrícola.

Especialistas en administración pública advierten que, si las salidas se concentran en perfiles con alta calificación técnica, la recuperación de esas capacidades será costosa y lenta, y puede dejar a la Argentina con menos herramientas para acompañar la transformación productiva y tecnológica.

Debate por el rumbo del Estado y la calidad institucional

El avance de funcionarios ligados a diferentes espacios políticos reabre el debate sobre la politización de los organismos técnicos. Mientras el oficialismo considera necesario imprimir una nueva impronta de gestión, sectores de la oposición y del mundo científico reclaman preservar la autonomía profesional y los criterios de acceso por mérito.

En este contexto, gremios estatales y asociaciones de profesionales analizan los pasos a seguir. No se descartan reclamos administrativos y judiciales para revisar designaciones sin concurso, así como acciones de visibilización sobre el impacto que podría tener el ajuste en la calidad de los servicios que brindan el INTI y el INTA a empresas y productores.

El desenlace de esta puja interna será clave para definir el próximo mapa del Estado nacional: cuánta capacidad técnica conserva, cuánta pierde y hasta dónde llegará la impronta de los outsiders en áreas históricamente guiadas por criterios profesionales.

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