El Gobierno nacional acelera las negociaciones con la UCR para lograr la eliminación de las PASO, pero las diferencias internas y el calendario electoral dejan cada vez menos margen de maniobra.
En la Casa Rosada reconocen que el tiempo para eliminar las PASO se agota. La negociación con la Unión Cívica Radical sigue trabada y el oficialismo todavía no reúne los votos necesarios para avanzar con la reforma electoral.
El ministro del Interior, Diego Santilli, concentra las conversaciones con los gobernadores radicales, actores clave para destrabar el proyecto. Sin su acompañamiento, el Gobierno no logra la mayoría especial que requiere modificar el sistema de primarias.
Según fuentes parlamentarias, el principal punto de conflicto pasa por los acuerdos políticos hacia 2027. Los mandatarios provinciales exigen garantías sobre cómo se armarán las alianzas y cuál será el margen de autonomía que conservarán en sus distritos.
La pulseada por 2027 y la urgencia del oficialismo
Mientras el Gobierno insiste en que eliminar las PASO permitirá ahorrar recursos y ordenar la oferta electoral, en la UCR temen quedar debilitados en la disputa interna frente a otros socios de la coalición.
En el Congreso advierten que la ventana para tratar la reforma es muy corta. Si el proyecto no logra dictamen en los próximos días, el calendario electoral terminará por cerrar cualquier margen para cambiar las reglas de juego antes de la próxima elección presidencial.
