Maximiliano Pullaro vuelve a poner la seguridad en el centro de la agenda política y cierra filas detrás de la fiscal general María Cecilia Vranicich, en medio de cuestionamientos y debates por los resultados del modelo santafesino.
El gobernador Maximiliano Pullaro decidió blindar políticamente a la jefa del Ministerio Público de la Acusación, María Cecilia Vranicich, frente a las críticas que surgieron por el funcionamiento del sistema penal y el avance del delito registrado en la provincia.
Desde la Casa de Gobierno remarcan que el llamado “modelo santafesino” empieza a mostrar resultados en materia de investigación criminal, persecución del narcomenudeo y control carcelario, y que esos cambios requieren continuidad institucional.
En paralelo, la Legislatura de Santa Fe comenzó a tratar un nuevo paquete de reformas que apunta a ampliar las herramientas del Estado frente a las organizaciones criminales. El oficialismo confía en aprobar otra batería de leyes que fortalezca al Poder Ejecutivo, al MPA y a las fuerzas de seguridad.
Reformas y disputa política por la seguridad
Detrás del respaldo a Vranicich, Pullaro también busca enviar un mensaje a la oposición y a los sectores que reclaman cambios de nombres antes que transformaciones estructurales. El gobernador insiste en que la respuesta al delito complejo es un esquema coordinado entre Ejecutivo, Justicia y legisladores.
En el oficialismo señalan que la discusión no es solo institucional, sino también de recursos, tecnología y marcos legales para intervenir sobre el financiamiento de las bandas y su capacidad de operar desde las cárceles. Por eso, miran a la Legislatura como un actor clave en la etapa que se abre.