Valentín “Colo” Barco y su pareja, Yazmín Jaureguy, denunciaron en redes sociales la atención que recibió su beba de 10 meses en la guardia de un hospital de Estrasburgo, Francia, y expusieron su fuerte malestar con el sistema de salud local.

El futbolista argentino, que milita en el Racing de Estrasburgo, atravesó horas de tensión y angustia junto a su mujer por un problema de salud de su hija Gemma. La situación derivó en un fuerte descargo público donde ambos calificaron de “inhumanos” a los responsables de la atención médica.
Una noche crítica en la guardia
Según relataron en sus historias de Instagram, la pareja acudió de urgencia a la guardia pediátrica de un hospital de Estrasburgo cuando la nena presentó síntomas preocupantes. Barco y Jaureguy aseguraron que, pese al cuadro de la beba, debieron esperar durante un largo rato y no recibieron la contención que esperaban del personal de salud.
En medio del nerviosismo, ambos cuestionaron la falta de empatía de médicos y enfermeros. “Son completamente inhumanos“, escribió Jaureguy, mensaje que Barco replicó en sus redes, apuntando directamente al funcionamiento del sistema de salud local.
Finalmente, la pequeña fue atendida y se encuentra fuera de peligro, según dejaron trascender en su entorno. Sin embargo, la experiencia dejó a la familia con una fuerte sensación de desprotección en un país donde, en general, el sistema sanitario suele ser considerado entre los más sólidos de Europa.
Críticas al sistema de salud de Estrasburgo
En su descargo, el ex Boca fue tajante: “El sistema de salud de esta ciudad es un desastre“, publicó al compartir la experiencia con sus seguidores. El mensaje tuvo rápida repercusión entre hinchas argentinos y franceses, que debatieron sobre las diferencias entre la salud pública y privada, y las dificultades de acceso en algunas guardias hospitalarias.
En Francia, la atención sanitaria combina un sistema público fuerte con coberturas privadas complementarias. Sin embargo, en los últimos años se multiplicaron las quejas por saturación de guardias, falta de personal y demoras en la atención, especialmente en ciudades de tamaño medio como Estrasburgo.
El caso de Barco se suma a otros episodios de figuras del deporte que, al emigrar, exponen públicamente las dificultades cotidianas que enfrentan fuera de la cancha, desde la adaptación cultural hasta el acceso a servicios básicos para sus familias.
Redes sociales como canal de denuncia
La reacción del defensor argentino puso en evidencia cómo las redes sociales se convirtieron en una herramienta directa para visibilizar problemas y presionar a las instituciones. Sin intermediarios, los protagonistas comparten su versión y generan impacto inmediato entre millones de usuarios.
Si bien por ahora el hospital no emitió un comunicado público sobre el caso, el episodio reabrió el debate sobre la necesidad de protocolos más claros de atención pediátrica en situaciones de urgencia y sobre el trato a las familias en momentos de extrema vulnerabilidad.
Mientras tanto, la prioridad de Barco y Jaureguy es la recuperación total de su hija y poder enfocarse nuevamente en la vida cotidiana en Francia, lejos del miedo que atravesaron en la guardia.



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