El doble festejo de cumpleaños de Ángel Di María

Ángel Di María celebró sus 38 años a pura emoción: primero con un golazo en el Gigante de Arroyito y después con una fiesta íntima, rodeado de familiares y amigos, aprovechando el fin de semana largo de carnaval.

Un cumpleaños con gol incluido en el Gigante

Di María cumplió 38 años y el destino le reservó un festejo a la altura de su carrera. Un día después, el rosarino coronó el fin de semana con un golazo en el Gigante de Arroyito, donde volvió a recibir el cariño incondicional de la hinchada canalla.

El campeón del mundo con la selección argentina atraviesa una etapa especial: combina el tramo final de su carrera profesional con la posibilidad de disfrutar más de Rosario, su ciudad natal, y de su familia. Cada partido en Arroyito se transforma en una cita cargada de amor y reconocimiento.

En la noche del domingo, el gol fue el mejor regalo deportivo. El Gigante ovacionó a Fideo, que devolvió el gesto saludando a los cuatro costados, con la camiseta auriazul como símbolo de un vínculo que se mantiene intacto desde sus primeros pasos en el club.

Fiesta íntima, amigos de toda la vida y feriado de carnaval

El festejo continuó lejos de las cámaras de televisión. Ya sin botines ni camiseta, Di María organizó una celebración en la que reunió a familiares, amigos de la infancia y personas cercanas a su trayectoria deportiva. La torta, las velitas y las fotos llegaron después, en una noche distendida.

El feriado de carnaval ayudó a extender el festejo y permitió que muchos pudieran viajar y hacerse un tiempo para acompañarlo. No faltaron las anécdotas de vestuario, los recuerdos de sus inicios en las inferiores de Rosario Central y las historias que lo marcaron desde su salida al fútbol europeo hasta su consagración con la Scaloneta.

En redes sociales circularon imágenes del encuentro privado, donde se lo vio relajado, sonriente y rodeado de afecto. Lejos de los flashes de las grandes finales, el rosarino eligió un clima familiar, manteniendo la línea de perfil bajo que lo caracteriza más allá de los títulos.

Un ídolo que trasciende camisetas

Di María se ganó un lugar de privilegio en el fútbol argentino e internacional. Anotó en finales clave, fue protagonista del título en la Copa América 2021 y del Mundial de Qatar 2022, y se consolidó como una figura querida incluso por hinchas de otros clubes, que valoran su compromiso con la selección.

En Rosario, su figura tiene un peso especial: es uno de los embajadores deportivos más reconocidos de la ciudad. Cada regreso al Gigante funciona como un puente entre el pibe que soñaba con llegar a Primera y el campeón consagrado que hoy elige compartir sus logros con la gente que lo vio crecer.

A los 38 años, Fideo combina vigencia deportiva, reconocimiento internacional y una conexión emocional fuerte con Rosario. Su doble festejo, en la cancha y en casa, resume ese presente: goles, familia y una ciudad que lo adopta como uno de sus máximos referentes.

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