El Concejo debate proyectos para prohibir o regular a los cuidacoches, con miradas punitivas y sociales que anticipan un 2026 de definiciones clave.

El debate sobre los cuidacoches vuelve a ocupar un lugar central en el Concejo Municipal de Rosario de cara a 2026. Actualmente, al menos siete proyectos impulsan cambios sobre el artículo 300 del Código de Convivencia, que hoy solo prevé multas o tareas educativas. Sin embargo, las nuevas propuestas avanzan en direcciones opuestas y reabren una discusión histórica.
Por un lado, algunos ediles proponen la prohibición total de la actividad. En ese grupo se inscriben iniciativas que incorporan un artículo específico para vetar el cobro por cuidado o lavado de vehículos sin autorización.
Además, plantean sanciones agravadas ante amenazas, extorsiones o acciones organizadas. En paralelo, otros proyectos buscan erradicar progresivamente la práctica en zonas con estacionamiento medido y durante eventos masivos, con el objetivo de reforzar el orden público.
Por otro lado, conviven propuestas con un enfoque sociolaboral. Estas iniciativas impulsan un registro oficial, capacitación obligatoria y autorización municipal para ejercer la actividad en zonas y horarios definidos.
Asimismo, contemplan criterios de inclusión, cupos para mujeres víctimas de violencia y minorías sexuales, y aportes voluntarios de los automovilistas. También prevén sanciones y convenios con instituciones para acompañar el proceso.
El debate no resulta nuevo. Desde hace décadas, Rosario alterna intentos de regulación, inclusión y prohibición, sin alcanzar una solución definitiva. La aprobación del Código de Convivencia en 2021 tampoco logró desactivar el conflicto, que sigue generando denuncias vecinales y reclamos por inseguridad.
Con la nueva composición del Concejo, se espera el ingreso de más iniciativas, incluso desde espacios que promueven modificar el Código Contravencional provincial para habilitar una mayor intervención policial. En ese marco, la presidenta del cuerpo anticipa que 2026 priorizará la gestión y el control del espacio público, más que la simple creación de normas.



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