Gabriel Arias, arquero y capitán de Newell’s, dejó un mensaje contundente tras la derrota leprosa: admitió errores, pidió autocrítica puertas adentro y reclamó triplicar el esfuerzo para revertir el flojo inicio en el Torneo Apertura.

Un mensaje fuerte del líder leproso
La caída de Newell’s dejó una sensación de alarma en el Parque. No fue sólo el resultado, sino la forma. Por eso, el que salió a hablar fue Gabriel Arias, una de las voces de más peso del plantel, que no se escondió y marcó el camino: “Hay que poner la cara, agachar la cabeza y trabajar el triple”.
El arquero reconoció que al equipo le están costando muy caro algunos detalles defensivos y de concentración en el inicio del torneo. Según remarcó, son errores que se repiten y que terminan condicionando cualquier plan de juego más allá de las buenas intenciones.
“Si no corregimos eso, va a ser muy difícil”, deslizó Arias, en una frase que resonó fuerte entre los hinchas. El capitán evitó buscar excusas y apuntó a la necesidad de ajustar cuestiones básicas: intensidad en los duelos, atención en las pelotas paradas y mayor coordinación entre las líneas.
Errores puntuales y necesidad de reacción
Newell’s viene de un mercado de pases con varias incorporaciones y un plantel que aún busca identidad. En ese contexto, el arquero subrayó que el margen de error es mínimo en un torneo corto como el Apertura, donde dos o tres partidos malos pueden dejar al equipo lejos de la zona de clasificación.
Entre los puntos a mejorar, el propio Arias mencionó de manera implícita:
- Mayor solidez en la última línea.
- Evitar pérdidas innecesarias en la salida.
- Ser más agresivos para recuperar la pelota.
- Aprovechar mejor las situaciones de gol generadas.
La lectura interna es que Newell’s no puede seguir dejando puntos por fallas evitables. El mensaje del capitán va en línea con lo que suele pedir cualquier cuerpo técnico: compromiso, concentración los 90 minutos y autocrítica para no repetir los mismos errores.
El peso de la cinta y el respaldo del vestuario
Con pasos destacados en Racing y la selección de Chile, Arias llegó a Newell’s con el rótulo de refuerzo jerárquico. Esa experiencia lo coloca como referencia natural en el vestuario y le otorga autoridad para marcar el rumbo en momentos de turbulencia deportiva.
Fuentes del entorno leproso señalan que el arquero es uno de los que más habla con los futbolistas jóvenes y que su mensaje puertas adentro fue similar al que dejó ante los micrófonos: bajar el perfil, dejar de lado las excusas y enfocarse en entrenar más y mejor.
En la dirigencia y en el cuerpo técnico valoran que las figuras salgan a hacerse cargo en los momentos difíciles. La expectativa es que esa postura se traduzca en una reacción rápida, sobre todo teniendo en cuenta el calendario cargado y la siempre exigente mirada de la hinchada rojinegra.
Con varios partidos por delante, en el Parque coinciden en que todavía hay tiempo para corregir el rumbo. Pero el propio Arias puso la vara alta: sin trabajo extra y sin autocrítica real, el desafío será doblemente complejo.




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