La sesión en la Cámara de Diputados por la reforma laboral avanzó en un clima de máxima tensión política, con fuertes cruces entre oficialismo y oposición por la forma en que se aprobó el plan de labor.

El debate por la reforma laboral ingresó en una fase caliente en la Cámara de Diputados. La discusión del plan de labor de la sesión se definió a mano alzada y desató una ola de gritos, reproches y acusaciones cruzadas entre los distintos bloques.
El oficialismo, acompañado por bloques aliados, logró imponer el esquema de trabajo para avanzar con el tratamiento del proyecto. Desde la oposición denunciaron falta de claridad en el conteo de votos y cuestionaron el procedimiento, al considerar que no se garantizaron las mayorías necesarias.
¿Qué se discute en la reforma laboral?
La iniciativa forma parte del paquete de reformas impulsado por el Ejecutivo y apunta a modificar aspectos centrales del régimen de contratación. Entre los puntos en debate se mencionan cambios en las indemnizaciones por despido, modalidades de contratación temporaria, registro laboral y sanciones por empleo no registrado.
En paralelo a la discusión técnica, la sesión estuvo marcada por la tensión política. Diputados de distintos espacios se cruzaron por el rol de los sindicatos, el impacto sobre los derechos adquiridos y el clima social en medio de una economía en recesión y con alta inflación.
Dirigentes gremiales y organizaciones sociales siguen de cerca el trámite legislativo. Para el sindicalismo, el proyecto implica un retroceso en las condiciones de trabajo, mientras que el Gobierno sostiene que busca modernizar las normas para fomentar el empleo formal y reducir la litigiosidad.
El artículo 44, en el centro de la polémica
En medio del debate, el Ejecutivo confirmó que retirará el polémico artículo 44 del proyecto, vinculado al régimen de licencias. Ese punto había generado fuerte rechazo de la oposición y de especialistas en derecho laboral, que advertían sobre posibles recortes en licencias especiales y modificaciones en los días por enfermedad y cuidado familiar.
La decisión de dar marcha atrás con ese artículo fue leída como un intento de conseguir mayor respaldo parlamentario y descomprimir la resistencia social. Sin embargo, legisladores opositores insisten en que el resto del texto mantiene un sesgo regresivo sobre derechos laborales vigentes.
Más allá de la modificación puntual, el oficialismo defiende que la reforma es necesaria para incentivar inversiones, reducir la informalidad y generar previsibilidad para las empresas. Organismos empresariales y cámaras sectoriales ven con buenos ojos varios de los cambios propuestos, aunque reclaman que el Congreso avance con mayor celeridad.
La oposición, en cambio, plantea que el foco debería estar puesto en la recuperación del salario real, la estabilidad del empleo y el fortalecimiento de la inspección laboral. También advierte que flexibilizar normas sin un plan económico integral podría profundizar la desigualdad y la conflictividad.
Un debate que recién empieza
El tratamiento de la reforma laboral promete seguir generando tensión política y sindical en las próximas semanas. Organizaciones de trabajadores ya anticiparon nuevas medidas de fuerza y movilizaciones al Congreso mientras avancen las negociaciones artículo por artículo.
Con el retiro del artículo 44, el Gobierno busca mostrar apertura al diálogo, pero la discusión de fondo sobre el modelo laboral que se quiere para el país continúa abierta. Lo que se defina en el recinto tendrá impacto directo sobre millones de trabajadores, empresas y sobre la dinámica del mercado de empleo en los próximos años.




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