El Día Internacional del Gato es una excusa perfecta para mirar de cerca a estos compañeros silenciosos que habitan cada vez más hogares argentinos y derribar la idea del felino distante y desinteresado.

Un compañero sensible que elige con quién vincularse
Lejos del mito del gato frío e indiferente, especialistas sostienen que los felinos desarrollan fuertes lazos con las personas con las que conviven. El veterinario y máster en neurología veterinaria, Sergio Vignaroli, explica que muchos gatos eligen claramente a su humano de referencia y lo siguen por la casa, buscan contacto físico y reaccionan a su voz.
En la Argentina, donde el costo de mantener un perro grande puede ser alto, el gato se consolidó como una mascota ideal para departamentos y rutinas intensas. No requieren paseos diarios, se adaptan a espacios reducidos y colaboran manteniendo a raya roedores y otros vectores dentro del hogar.
Mitos y verdades sobre su comportamiento
Uno de los mitos más extendidos es que el gato es arisco por naturaleza. Vignaroli señala que, en realidad, se trata de animales muy sensibles al entorno. Cambios bruscos, ruidos intensos o manipulaciones invasivas pueden generar respuestas defensivas que, vistas desde afuera, se interpretan como “mala onda”.
También se suele decir que los gatos son completamente independientes. Si bien pueden pasar varias horas solos, necesitan estímulo ambiental y vínculo diario. Juegos breves pero frecuentes, rascadores y lugares en altura ayudan a reducir el estrés y prevenir conductas destructivas.
En cuanto a la creencia de que “si se caen siempre caen parados”, los especialistas aclaran que esto no siempre se cumple. Pueden sufrir fracturas graves por caídas desde ventanas o balcones, por lo que es clave colocar redes de protección en viviendas altas.
Claves para un buen cuidado en casa
El veterinario destaca algunas pautas básicas para garantizar bienestar físico y emocional:
- Vacunación y controles periódicos: visitas al veterinario al menos una vez por año, incluso si el gato no sale al exterior.
- Alimentación de calidad: elegir alimentos balanceados según edad y estado de salud, evitando dar sobras de comida humana.
- Higiene de bandeja sanitaria: mantener la caja limpia y en un lugar tranquilo, lejos del sector donde comen.
- Espacios de refugio: ofrecer cuevas, cajas o camitas donde puedan retirarse cuando se sientan inseguros.
- Juegos diarios: usar cañas, pelotas o juguetes interactivos para canalizar su instinto de caza.
En hogares con niños, se recomienda enseñar desde temprano a respetar los tiempos del animal: no tirarle de la cola, no despertarlo bruscamente y dejarlo retirarse cuando lo necesita. Esa forma de vínculo reduce riesgos de arañazos y fortalece la convivencia.
Beneficios para la salud y la convivencia
Diversos estudios internacionales señalan que convivir con gatos puede bajar los niveles de estrés, favorecer la relajación y acompañar procesos de duelo o soledad. El simple sonido del ronroneo se asocia con momentos de calma y rutina hogareña.
A eso se suma su función histórica como controladores de plagas. En barrios y casas antiguas, siguen siendo aliados para limitar la presencia de roedores, algo clave cuando se piensa en salud pública y prevención de enfermedades.
En este Día Internacional del Gato, la propuesta de los especialistas es clara: conocer mejor a los felinos, escuchar sus señales y ofrecerles un entorno seguro y estimulante. Lejos de ser mascotas distantes, pueden convertirse en compañeros atentos y afectuosos, capaces de transformar el clima de cualquier hogar.



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