Casi 6 millones de personas en todo el país arrastran deudas impagables. En Rosario alrededor de 137 mil personas figuran como endeudadas
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En la Cámara de Diputados, cinco gobernadores aliados garantizaron el dictamen de mayoría para el proyecto oficial que apunta a los deudores, pero sin poner un solo límite a las tasas que cobran los bancos y financieras.
El texto que logró el aval legislativo no contempla topes a la usura, no propone refinanciaciones obligatorias ni un esquema claro de salida para quienes ya no pueden cumplir con las cuotas.
En cambio, el eje pasa por programas de educación financiera para casi 6 millones de morosos, como si el problema fuera el desconocimiento y no la combinación de inflación, tasas altísimas y pérdida de ingresos.
En Rosario el impacto es concreto: alrededor de 137 mil personas figuran como endeudadas y sin capacidad de pago. Son vecinos que acumulan atrasos con tarjetas, créditos personales y consumos básicos.
Rosario, en el ojo de la tormenta
Detrás de cada número hay salarios que no alcanzan, changas que se cortaron y familias que deben elegir entre pagar intereses o sostener la mesa. Sin regulaciones firmes, las entidades siguen capitalizando intereses sobre deudas ya impagas.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en capacitar a quienes se atrasaron, pero evita enfrentar el corazón del problema: un sistema crediticio que multiplica la deuda y deja a miles de rosarinos atrapados en una rueda que no termina.
