Un hombre identificado por las cámaras de seguridad como el agresor que arrojó una bomba molotov durante las protestas contra la reforma laboral frente al Congreso fue detenido en las últimas horas, según confirmó el Gobierno nacional.

Confirmación oficial de Seguridad
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, informó que fue detenido el manifestante conocido como el “anarquista de la molotov”, señalado por arrojar un artefacto incendiario contra las fuerzas de seguridad durante el debate de la reforma laboral en el Senado.
El episodio ocurrió en las inmediaciones del Congreso de la Nación, en el marco de una masiva concentración de organizaciones políticas, sociales y sindicales que se movilizaron para rechazar los cambios impulsados por el oficialismo en la normativa laboral.
Según detalló Monteoliva, la identificación del sospechoso se logró a partir del análisis de imágenes de video y registros fotográficos de medios de comunicación y cámaras de seguridad, que permitieron reconstruir el trayecto del agresor antes y después del ataque.
Cómo fue el ataque con bomba molotov
En plena tensión entre manifestantes y fuerzas federales desplegadas sobre la Plaza del Congreso, el detenido fue captado mientras encendía y arrojaba una botella con combustible y mecha prendida en dirección al cordón policial. El explosivo casero impactó a pocos metros de un grupo de efectivos, generando llamas y obligando a replegar momentáneamente el operativo.
Si bien no se registraron heridos de gravedad como consecuencia directa de la molotov, el hecho fue incorporado al expediente judicial como un ataque agravado contra la autoridad, en el contexto de los disturbios ocurridos durante el tratamiento de la reforma laboral.
Fuentes del área de Seguridad remarcaron que este tipo de acciones violentas “nada tienen que ver con la protesta pacífica” y que se continuará trabajando para identificar a otras personas que pudieran haber participado en incidentes similares esa jornada.
Posibles cargos y avance de la causa
El detenido será indagado en las próximas horas por la justicia federal. Podría enfrentar imputaciones por intento de lesiones, daños, intimidación pública y resistencia a la autoridad, figuras que en conjunto contemplan penas de cumplimiento efectivo.
De acuerdo a fuentes judiciales, los investigadores evalúan también si el hecho se encuadra dentro de normativa antiterrorista, aunque por el momento el expediente se orienta a la figura de ataque violento en el marco de una manifestación.
La causa forma parte de un conjunto de investigaciones abiertas por los disturbios registrados durante las protestas contra la reforma laboral, que incluyeron daños en el mobiliario urbano, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y destrozos en vehículos.
Debate político por el operativo en el Congreso
El operativo de seguridad en torno al Congreso, durante el tratamiento de la reforma, generó un fuerte debate político. Mientras el Gobierno defendió el despliegue de fuerzas federales y destacó la detención del agresor como una señal de “tolerancia cero” con la violencia, sectores de la oposición denunciaron un uso desmedido de la represión y cuestionaron el vallado alrededor del edificio legislativo.
Organismos de derechos humanos y agrupaciones sociales volvieron a reclamar protocolos claros que garanticen el derecho a manifestarse sin que se criminalice la protesta, al tiempo que repudiaron el uso de bombas molotov y otros elementos contundentes que ponen en riesgo la integridad de manifestantes, periodistas y fuerzas de seguridad.
En este contexto, la detención del “anarquista de la molotov” se convirtió en un nuevo capítulo de la tensión entre el Ejecutivo, el Congreso y las organizaciones que rechazan la reforma laboral, una de las iniciativas más controvertidas de la agenda oficial.




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