Una joven de 26 años fue detenida en las últimas horas por su presunta participación en la balacera ocurrida frente a un supermercado Carrefour de zona sur, un episodio que reavivó la preocupación por la violencia armada en Rosario.

Fuentes vinculadas a la investigación confirmaron que la Policía de Investigaciones (PDI) arrestó a una mujer de 26 años, sospechada de cumplir tareas de vigilancia en el ataque registrado el 22 de febrero en la esquina de Ocampo y Chacabuco, frente a una sucursal de Carrefour.
De acuerdo a las primeras hipótesis, la joven habría actuado como apoyo logístico, marcando movimientos en la zona y facilitando la llegada de quienes efectuaron los disparos. El hecho dejó como saldo a un transeúnte herido, que resultó alcanzado por una de las balas mientras circulaba por el lugar sin vínculo directo con los atacantes.
Con esta aprehensión, ya son tres los detenidos en el marco de la causa, que es seguida de cerca por la fiscalía especializada en balaceras y violencia armada. Se esperan nuevas medidas en las próximas horas, entre ellas peritajes sobre teléfonos celulares y relevamiento de cámaras de seguridad.
Cómo fue el ataque en Ocampo y Chacabuco
El episodio ocurrió en horas de la noche, cuando al menos dos personas se acercaron al frente del supermercado y realizaron varios disparos contra el frente del edificio. Los vidrios resultaron dañados y algunos impactos dieron contra vehículos estacionados en las inmediaciones.
En medio de la balacera, un hombre que caminaba por la zona recibió un tiro y tuvo que ser trasladado de urgencia a un centro de salud. Según informaron entonces fuentes médicas, la víctima se encontraba fuera de peligro, aunque el hecho volvió a exponer el riesgo que corren los vecinos ante este tipo de ataques.
La secuencia quedó parcialmente registrada en cámaras particulares y del entorno comercial, material que fue incorporado al expediente para intentar reconstruir el recorrido de los tiradores y determinar si hubo vehículos de apoyo o tareas de inteligencia previas.
Investigación y contexto de violencia en Rosario
La PDI, junto al Ministerio Público de la Acusación, viene trazando un mapa de balaceras contra comercios y supermercados que se repiten en distintos barrios de Rosario. En varios casos se sospecha de extorsiones vinculadas a bandas criminales que operan desde la cárcel o desde la clandestinidad.
En este marco, la detención de la joven de 26 años se suma a otras dos capturas recientes, y los investigadores no descartan que formen parte de un grupo más amplio dedicado a ejecutar ataques a pedido. La fiscalía analiza también mensajes y posibles amenazas previas dirigidas al local comercial.
Autoridades provinciales y municipales vienen reclamando refuerzos federales y mayores herramientas para perseguir el delito organizado. Mientras tanto, los vecinos del sector de Ocampo y Chacabuco señalan que la sensación de inseguridad no cede y piden mayor presencia policial en horarios clave de ingreso y salida de los comercios.
La causa seguirá en manos de la justicia provincial, que deberá definir en las próximas audiencias la situación procesal de los detenidos y el posible rol de cada uno en la balacera que volvió a poner en alerta a la ciudad.



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