El ahora ex presidente paraguayo Santiago Peña fue destituido por el Senado y pocas horas después quedó detenido en su domicilio, en medio del colapso de Ueno Bank y una fuerte presión política.
Crisis política y bancaria en Paraguay
La caída de Ueno Bank aceleró el final del mandato de Santiago Peña. El derrumbe de la entidad financiera desató denuncias por presuntas irregularidades y dejó al Gobierno bajo un creciente cuestionamiento en el Congreso.
En ese contexto, el Senado paraguayo avanzó con la destitución del mandatario. Horas después, la Justicia ordenó su detención en el domicilio, un paso que profundiza la crisis institucional en el país vecino.
Mientras tanto, en el Congreso, Pedro Alliana prestó juramento como nuevo presidente. Su asunción se produjo en medio de un clima de tensión política y de fuerte incertidumbre económica.
La crisis de Ueno Bank dejó expuestas las fragilidades del sistema financiero paraguayo y abrió una serie de interrogantes sobre los controles estatales y la responsabilidad de las autoridades políticas.
Analistas regionales advierten que el caso Peña y el colapso de Ueno Bank pueden tener impacto en la confianza de los inversores y en la estabilidad política de Paraguay en el corto plazo.
