En el acto libertario en Córdoba, Milei encabezó el Derecha Fest y lanzó duras críticas a Villarruel por su postura frente al Senado.

Javier Milei protagonizó una nueva edición del Derecha Fest en Córdoba. Combinó elogios a su gestión con duras críticas a sus adversarios, tanto externos como internos. En un acto cargado de simbología ideológica y liturgia libertaria, el mandatario buscó fortalecer su núcleo más fiel. También alimentó la narrativa de una “batalla cultural” contra el kirchnerismo, el socialismo y los sectores que, según él, impiden el avance hacia la libertad económica y política.
Desde el escenario, Milei arremetió contra su vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien llamó “bruta traidora”. La responsabilizó por la aprobación de un gasto público que considera insostenible. En ese contexto, adelantó que vetará la normativa y afirmó que el Congreso comprometió hasta un 2,8% del PBI. También señaló que muchos legisladores, elegidos para “liberar al país del Estado”, se dejaron seducir por la “casta política”.
Durante el evento, Milei defendió su plan de reformas. Según él, su gobierno ya impulsó más de 2.800 cambios estructurales. Afirmó además que logró reducir la deuda en 50 mil millones de dólares. Reafirmó su rechazo al “Estado benefactor”, los “derechos sociales” y la “justicia social”. Los definió como “parásitos” que alimentan la decadencia del país.
El encuentro también tuvo fuertes connotaciones ideológicas. Referentes como Agustín Laje y Nicolás Márquez insistieron en que la derecha promueve valores nobles. Según ellos, la izquierda está guiada por la envidia y el resentimiento. Ambos reforzaron el mensaje de que el gobierno no debe dialogar con la oposición. Finalmente, Milei aseguró que habrá “sorpresas” en las elecciones de octubre. Llamó a sus seguidores a continuar la lucha contra el status quo.




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