Durante la madrugada lluviosa y gran parte del sábado, las ráfagas de viento causaron cables, árboles y columnas caídas en todo Rosario.

Rosario vivió este sábado una mañana complicada por el viento, que alcanzó ráfagas cercanas a los 90 kilómetros por hora y dejó un saldo de numerosos reclamos.
Las oficinas de Protección Civil recibieron 68 denuncias por árboles caídos o en riesgo, 52 por cables dañados o columnas afectadas y siete reportes por voladuras. Además, se registraron tres anegamientos transitorios.
La jornada comenzó con un cielo cubierto y ráfagas en ascenso. A las 8.11 se registró viento del oeste y sudoeste de 47 kilómetros por hora. Una hora después ya alcanzaba los 68.
Entre las 10 y las 11.15, las ráfagas aumentaron hasta 77 km/h desde el sur y sudoeste. A las 11.30 treparon a 81 km/h y minutos más tarde llegaron a 89. La caída de 15,8 milímetros de agua se sumó a los inconvenientes. Aunque la lluvia fue breve, complicó el inicio del día en varios barrios.
Hacia la tarde, con el sol como protagonista, las cuadrillas municipales seguían trabajando en las calles afectadas. El alerta del Servicio Meteorológico Nacional se mantuvo hasta las 18 y con el correr de las horas el clima mejoró.
El viento bajó su intensidad y el pronóstico indica un domingo sin lluvias y con condiciones agradables.




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