Cuba cierra hoteles y reubica turistas por la crisis del combustible

Cuba atraviesa una nueva fase de su crisis económica: el turismo, uno de sus principales motores, se ve golpeado por la falta de combustible y el colapso del sistema eléctrico, con hoteles que empiezan a cerrar y visitantes reubicados de urgencia.

Hoteles cerrados y turistas redistribuidos

La escasez de combustible en Cuba obligó al gobierno a iniciar el cierre progresivo de hoteles en distintos polos turísticos de la isla. Las autoridades buscan concentrar a los visitantes en un menor número de establecimientos para reducir el consumo energético y de insumos básicos.

Fuentes del sector turístico reportan que los turistas están siendo reubicados en hoteles con mejor infraestructura eléctrica y acceso a generación alternativa. En paralelo, se restringe el uso de aires acondicionados, ascensores y algunos servicios no esenciales para estirar al máximo el abastecimiento.

La medida impacta de lleno en un rubro clave: el turismo representaba, antes de la pandemia, en torno al 10% del PBI cubano y era una de las principales fuentes de divisas, junto con las remesas y la exportación de servicios médicos.

El golpe tras la caída de Maduro y el colapso eléctrico

La crisis se agravó luego de la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, país que durante años fue el principal proveedor de petróleo subsidiado para La Habana. Con ese flujo interrumpido, Cuba enfrenta dificultades crecientes para importar combustibles en el mercado internacional.

El sistema eléctrico cubano ya arrastraba un deterioro estructural, con plantas termoeléctricas antiguas y falta de mantenimiento. En los últimos meses se multiplicaron los apagones prolongados, que afectan tanto a la población como a los servicios turísticos, obligando a recurrir a generadores diésel que tampoco tienen abastecimiento garantizado.

La situación genera malestar entre residentes y turistas. En redes sociales se multiplican las quejas por cortes de luz, falta de combustible para el transporte y suspensión de excursiones. Algunas agencias comenzaron a ofrecer cambios de destino sin penalidades ante la incertidumbre.

Presión externa y derrumbe del turismo

A la crisis energética se suma el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, que complica el acceso de Cuba al financiamiento y a proveedores internacionales. Las restricciones a los viajes de ciudadanos estadounidenses y las trabas financieras limitan aún más la llegada de divisas.

El resultado es un fuerte derrumbe del turismo, que no consigue recuperar los niveles previos a 2019. La combinación de problemas de infraestructura, incertidumbre política y dificultades para conectividad aérea vuelve menos competitivo al destino caribeño frente a otros países de la región.

Analistas advierten que, sin una solución rápida al abastecimiento de combustible y un plan de inversión en el sistema eléctrico, la temporada alta podría cerrarse con pérdidas millonarias para el Estado cubano y para los actores privados vinculados a la actividad turística.

En paralelo, economistas señalan que el deterioro del turismo golpea el ingreso de divisas y agrava la escasez de productos básicos, en un país que ya enfrenta inflación, desabastecimiento y migración récord hacia Estados Unidos y otros destinos.

Qué puede pasar en la próxima temporada

A mediano plazo, la recuperación del turismo en Cuba dependerá de varios factores: la capacidad de asegurar combustible, la modernización de la red eléctrica, una mayor apertura a la inversión externa y eventuales cambios en la relación con Washington.

Mientras tanto, operadores recomiendan a quienes planean viajar a la isla informarse con anticipación sobre el estado de los servicios, contratar paquetes con flexibilidad para cambios y considerar seguros que cubran eventuales cancelaciones por causas no imputables al viajero.

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