En el marco de la causa de los cuadernos de las coimas, un empresario de la construcción afirmó que recurrió al financista Ernesto Clarens para intentar destrabar pagos de obras públicas vinculadas a gobiernos kirchneristas.

Imagen: La Nación
La declaración que vuelve a apuntar a Clarens
Héctor Carreto, directivo de la constructora Equimac SA, relató ante la Justicia que mantuvo reuniones con Ernesto Clarens para gestionar cobros atrasados de la obra pública. Según su testimonio, el financista se presentaba como un intermediario capaz de acelerar esos pagos.
Clarens es uno de los imputados arrepentidos más relevantes en el expediente de los cuadernos. En su confesión, reconoció haber recaudado alrededor de 30 millones de dólares, fondos que, de acuerdo con la investigación, provenían de empresarios contratistas del Estado.
El rol del financista quedó asociado al circuito de presuntos retornos vinculados a contratos de obra pública durante las administraciones de los Kirchner. Las palabras de Carreto refuerzan esa hipótesis y suman detalles sobre cómo se habría articulado el flujo de dinero entre el sector privado y funcionarios.
Para los investigadores, cada nuevo testimonio que menciona reuniones, montos y mecanismos de pago ayuda a consolidar el mapa de responsabilidades en la causa. La figura de Clarens, ya complicada por sus propias admisiones, vuelve así al centro de la escena judicial.
La causa de los cuadernos de las coimas sigue avanzando con declaraciones cruzadas de empresarios y exfuncionarios, mientras los tribunales federales evalúan cómo encuadrar penalmente los hechos y hasta dónde llegaba la red de recaudación atribuida al financista.





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