Mientras Cristina Kirchner sigue internada por una lenta mejoría médica, sus abogados piden al tribunal revisar las condiciones de su detención.

La exmandataria Cristina Kirchner continúa internada en el Sanatorio Otamendi debido a una recuperación física más lenta de lo esperado. Los médicos detectaron un íleo posoperatorio tras la cirugía de urgencia por apendicitis y peritonitis realizada el pasado diciembre. Actualmente, la paciente recibe antibióticos por vía endovenosa y mantiene un drenaje peritoneal bajo estricta vigilancia profesional en una habitación individual.
Por otro lado, su equipo legal aprovecha el inicio de la feria judicial para solicitar cambios en su arresto domiciliario. Los abogados exigen el retiro de la tobillera electrónica y una flexibilización profunda en el régimen de visitas de la procesada. Estas peticiones responden a las limitaciones que el tribunal impuso previamente tras una reunión de la dirigente con referentes económicos.
Es relevante señalar que la composición del tribunal cambiará durante enero debido al receso administrativo de sus integrantes habituales. Los magistrados Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci se sumarán a Mariano Borinsky para resolver las causas urgentes del periodo estival. Esta nueva integración judicial renueva las expectativas de la defensa sobre una posible revisión de las condiciones de detención vigentes.
Mientras tanto, el último informe sanitario confirma que el estrés quirúrgico afectó temporalmente el tránsito gastrointestinal de la exjefa de Estado. Las autoridades del sanatorio prefieren actuar con cautela y todavía no autorizaron el traslado de la paciente a su domicilio particular. En consecuencia, Kirchner iniciará el año 2026 bajo cuidado hospitalario hasta que su cuadro clínico muestre una mejoría definitiva y estable.



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