De acuerdo a las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA), el río Paraná en Rosario alcanzará alrededor de 4,12 metros el martes y continuará subiendo hasta acercarse a 4,24 metros hacia el 10 de noviembre.
En estos días, la altura se mantiene estacionaria en torno a los 4 metros, es decir, con variaciones mínimas, y todavía con un margen considerable respecto del nivel de alerta local, fijado en 5 metros.
La crecida forma parte del comportamiento habitual del río en esta época del año, influido por las lluvias en la cuenca alta y media. Por ahora, las previsiones no indican un escenario de evacuaciones masivas ni complicaciones en los servicios esenciales de la ciudad.
Sin embargo, las autoridades recomiendan a la población ribereña y a quienes realizan actividades náuticas mantenerse informados sobre la evolución de la altura del río Paraná, especialmente en las próximas semanas, cuando se confirme si la tendencia en Rosario se consolida o comienza a estabilizarse.
En paralelo, el monitoreo técnico continuará en los puertos de la región, con actualizaciones periódicas que permitirán anticipar posibles impactos en zonas bajas e islas frente a la ciudad.