El equipo argentino de Copa Davis inicia una serie exigente como visitante ante Corea del Sur, en una gira asiática que lo encuentra con bajas sensibles pero con la ilusión intacta de seguir en la élite del tenis mundial.

Argentina enfrenta a Corea del Sur en Busan por una serie al mejor de cinco puntos, en superficie dura, y con la particularidad de no contar con sus principales raquetas del circuito ATP. El capitán Javier Frana debió rearmar la formación ante las ausencias de las figuras acostumbradas a liderar al equipo nacional.
El cruce se jugará sobre cancha rápida, una condición que suele favorecer a los asiáticos, habituados a este tipo de superficies y al clima local. La eliminatoria comenzará a las 23 del viernes, horario argentino, lo que obligará a los hinchas a seguir la acción de madrugada.
En esta oportunidad, la responsabilidad recaerá en tenistas que buscan consolidarse en el plano internacional. Para varios de ellos, se trata de una oportunidad histórica de mostrarse en el máximo certamen por equipos de tenis, frente a un rival que viene en crecimiento y que ya dio sorpresas en los últimos años.
Cómo se define la serie y qué está en juego
La llave se disputará con el formato tradicional de la Copa Davis: cinco puntos en total, divididos en cuatro singles y un dobles. El primer día se jugarán dos partidos individuales y el sábado será el turno del dobles y los dos singles restantes, si es necesario.
El equipo que se quede con al menos tres puntos avanzará en la competencia y seguirá con chances de mantenerse entre los mejores seleccionados del mundo. En cambio, una derrota podría significar tener que disputar repechajes para no perder categoría, algo que la Asociación Argentina de Tenis busca evitar en un contexto de recambio generacional.
Desde el cuerpo técnico remarcan que la prioridad es combinar resultados y desarrollo. La presencia de nuevos nombres permite ampliar la base y pensar a futuro, sin perder de vista que la camiseta argentina en la Davis siempre exige protagonismo.
Historial, localía y el desafío de jugar en Asia
Si bien Argentina tiene tradición copera y un título conseguido en 2016, cada visita a Asia supone un reto extra. Los viajes largos, el cambio horario y las condiciones de juego suelen pesar en las primeras jornadas. Por eso, el trabajo previo en Busan apuntó a adaptarse rápido a la pista y a las pelotas elegidas por la organización.
Corea del Sur se apoya en tenistas consolidados en canchas duras y en el respaldo de su público. Para el conjunto local, la serie también es crucial: un triunfo ante Argentina significaría ratificar su crecimiento y ganar peso dentro del circuito internacional de selecciones.
Más allá del favoritismo que históricamente suelen tener los combinados sudamericanos en la Davis, esta vez el foco estará puesto en ver cómo responde el equipo argentino en un contexto adverso. La actitud, la adaptación al escenario y el rendimiento de las nuevas caras serán las claves para intentar dar el golpe en Busan.



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