Las familias de las víctimas realizarán marchas simultáneas para exigir acciones urgentes ante las fallas que permitieron la tragedia.

Las marchas convocadas por las familias de las víctimas del fentanilo adulterado se convirtieron en el eje central de un reclamo que crece sin pausa. Ambas se realizarán en La Plata y Rosario, y buscan visibilizar una tragedia que dejó 173 muertes y que, según los organizadores, revela fallas profundas del sistema sanitario. Las familias remarcan que la Justicia avanza, aunque el Poder Ejecutivo sigue sin ofrecer respuestas concretas.
Las convocatorias surgieron después de meses de gestiones frustradas y, por lo tanto, apuntan a romper lo que describen como un prolongado silencio oficial. Además, exigen una reunión urgente con el ministro de Salud y con la titular de la ANMAT, ya que quieren conocer qué falló en los controles y por qué el Estado no detectó el riesgo antes del desastre. También buscan fortalecer la memoria colectiva y evitar que este episodio quede enterrado entre trámites y comisiones sin resultados.
Las familias destacan que la investigación judicial amplió su alcance y que el juez Ernesto Kreplak recibió informes que confirman numerosas muertes vinculadas a infecciones por el fentanilo contaminado. Sin embargo, advierten que estos avances no alcanzan mientras las autoridades políticas permanezcan inactivas. Por eso, remarcan que la movilización intenta acompañar el proceso judicial y, al mismo tiempo, exigir decisiones inmediatas que garanticen cambios reales.
Las marchas también expresan un agradecimiento especial a los medios, ya que consideran que su cobertura permitió sostener el tema en la agenda pública. Y, finalmente, señalan que la convocatoria del martes 16 de diciembre quiere asegurar que ninguna víctima quede fuera del relato social y que el Estado enfrente su responsabilidad con acciones claras y urgentes.



