Un automovilista que circulaba por Santiago al 1300 fue aprehendido tras protagonizar un choque y darse a la fuga. El test de alcoholemia arrojó un nivel muy elevado de alcohol en sangre, muy por encima de lo permitido para manejar.

Según las primeras informaciones, el hecho ocurrió en plena zona céntrica en la madrugada de este sábado, donde el conductor, que se encontraba claramente alcoholizado, impactó contra otro vehículo y decidió escapar del lugar sin asistir a los involucrados ni hacerse cargo de los daños provocados.
Personal policial que patrullaba el sector fue alertado de la maniobra y comenzó una breve persecución por calles de alto tránsito. A los pocos minutos, los agentes lograron interceptar al auto sospechoso y ordenar que su conductor descendiera del vehículo.
Al momento de la identificación, los efectivos constataron que el hombre presentaba evidentes signos de intoxicación alcohólica. Tras realizarle el test correspondiente, el resultado marcó casi 2 gramos de alcohol en sangre, un valor que cuadruplica el límite máximo permitido para conductores particulares en la provincia de Santa Fe.
Persecución corta y detención en el microcentro
La secuencia se desarrolló en cuestión de minutos y mantuvo en alerta a transeúntes y automovilistas que circulaban por la zona. La conducción temeraria del imputado generó preocupación por el riesgo de que se produjeran nuevos incidentes durante la huida.
Una vez detenido el vehículo, los uniformados procedieron a la aprehensión del conductor y al secuestro preventivo del auto, como parte del protocolo vigente para casos de alcoholemia positiva en siniestros viales. También se dio aviso a las autoridades de tránsito para colaborar con las actuaciones administrativas.
En el lugar del choque inicial trabajó personal policial y de tránsito para ordenar la circulación y relevar los daños materiales ocasionados. No se reportaron heridos de gravedad, aunque se evaluaban posibles contusiones en los ocupantes del otro auto involucrado.
Alcoholemia y sanciones por manejar borracho
Conducción bajo los efectos del alcohol, fuga tras un siniestro vial y desobediencia a la autoridad son infracciones que pueden derivar en fuertes sanciones económicas, la retención de la licencia de conducir e incluso causas penales, según las circunstancias del caso y los antecedentes del conductor.
En Rosario y en toda la provincia de Santa Fe rigen controles de alcoholemia frecuentes, especialmente en zonas céntricas y corredores muy transitados, con el objetivo de reducir la siniestralidad vial y desalentar la combinación de alcohol y volante.
El detenido, de 35 años, quedó a disposición de la Justicia, mientras se completan las pericias y se avanza con las actuaciones administrativas correspondientes por conducción peligrosa y alcoholemia positiva.





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