La Justicia rosarina condenó al barra de Central por el robo de la riñonera del “Rana” Attardo, mano derecha de Pillín Bracamonte, hecho sucedido en la noche en que ambos fueron asesinados.

Marcelo Martínez, primo del barra Diego “Pitito” Martínez, recibió una condena de un año y medio de prisión efectiva por el robo de la riñonera de Carlos “Rana” Attardo, hecho ocurrido en noviembre de 2024 en el Hospital Centenario de Rosario.
El imputado aceptó un juicio abreviado por hurto agravado, una figura que se utiliza cuando hay reconocimiento del hecho y acuerdo entre la defensa, la fiscalía y el tribunal. A raíz de esa negociación, seguirá detenido hasta el cumplimiento total de la pena impuesta.
Cómo fue el robo en el Hospital Centenario
El episodio se registró el 9 de noviembre de 2024 en el ingreso al Hospital Centenario, uno de los centros de salud públicos de referencia en Rosario. La camioneta de Attardo había quedado estacionada en la zona de acceso cuando, según la investigación, Martínez aprovechó un descuido para abrir el vehículo.
Las cámaras de seguridad del hospital captaron el momento en que el hombre se acerca al rodado y sustrae la riñonera que se encontraba en el interior. Ese material fílmico fue clave para identificarlo, ubicarlo en la escena y sostener la acusación en su contra.
En la riñonera, según trascendió en la causa, había documentación personal, dinero en efectivo y otros elementos de valor. La existencia de registros de video y la vinculación previa del acusado con el entorno barrabrava influyeron en la decisión de avanzar hacia un acuerdo abreviado.
Condena, antecedentes y contexto barrabrava
Martínez fue condenado a 1 año y 6 meses de prisión, pena que deberá cumplir de manera efectiva debido a sus antecedentes y a que ya se encontraba detenido al momento de la audiencia. El acuerdo implicó admitir su responsabilidad en el hurto agravado y resignar la posibilidad de ir a un juicio oral.
La causa se inscribe en un contexto más amplio de investigaciones sobre violencia en el fútbol y delitos asociados a barras bravas en Rosario. Los apellidos Martínez y Attardo son conocidos en el ambiente futbolero local, tanto por su vínculo con Rosario Central como por conflictos fuera de la cancha.
En los últimos años, fiscales provinciales y federales reforzaron las pesquisas sobre estructuras delictivas que giran alrededor de las tribunas, con causas que van desde amenazas y extorsiones hasta homicidios y robos. El robo a Attardo se suma a un listado de episodios que muestran cómo la frontera entre hinchada, negocios ilegales y delito urbano se vuelve cada vez más difusa.
Con esta condena, la Justicia busca enviar una señal respecto del tratamiento de estos hechos, aun cuando se trate de un hurto sin violencia. La expectativa de los investigadores es que el trabajo sobre causas de menor escala permita, a la vez, avanzar sobre estructuras más complejas vinculadas al crimen organizado en la ciudad.
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