Condenan a anestesiólogo por la muerte de un nene de 4 años

La Justicia de Río Negro declaró responsable a un anestesiólogo por la muerte de un nene de 4 años durante una cirugía en un sanatorio de General Roca, tras comprobar que se distrajo usando el teléfono celular mientras el paciente se quedaba sin oxígeno.

El caso generó una fuerte conmoción en General Roca y en todo el país. Valentín Mercado Toledo, de apenas 4 años, ingresó a un sanatorio privado para una intervención programada y terminó con una lesión cerebral irreversible por falta de oxígeno. Poco después, su familia escuchó la frase que ningún padre quiere oír: “Mami, lo vamos a desconectar”.

El hecho: una distracción fatal en pleno quirófano

Según la investigación judicial, el anestesiólogo Javier Atencio Krause estaba manipulando su teléfono celular durante un tramo clave de la operación. En ese lapso, el chico dejó de recibir oxígeno de forma adecuada y pasaron varios minutos sin que el profesional advirtiera la situación, lo que derivó en un daño neurológico gravísimo.

Los peritajes determinaron que hubo una demora inaceptable en la detección del problema, pese a que el quirófano contaba con monitores y alarmas. Para los jueces, esa conducta constituyó una negligencia grave incompatible con los estándares mínimos de la práctica anestésica.

Valentín fue trasladado a terapia intensiva, pero el cuadro ya era irreversible. Los médicos confirmaron la muerte cerebral del niño y, tras días de angustia, su familia aceptó la desconexión de los soportes vitales. El caso quedó desde entonces como símbolo de los riesgos del uso del celular en ámbitos críticos.

La condena y el impacto en la comunidad médica

El tribunal rionegrino consideró probado que el anestesiólogo incumplió su deber de vigilancia continua del paciente. Fue declarado culpable por la muerte de Valentín Mercado Toledo y se espera que en las próximas horas se conozca el monto definitivo de la pena que deberá cumplir.

Desde asociaciones médicas y de pacientes remarcan que la anestesiología es una especialidad que exige atención permanente sobre las constantes vitales. El uso de dispositivos electrónicos personales en el quirófano está cada vez más cuestionado y muchos sanatorios avanzan en protocolos estrictos para limitar el celular durante las intervenciones.

Especialistas en seguridad del paciente señalan que la distracción tecnológica figura hoy entre las principales causas de errores evitables en todo el mundo. En ese marco, el fallo de Río Negro podría marcar un precedente clave en Argentina para reforzar controles y responsabilidades dentro del sistema de salud.

La familia de Valentín insistió desde el inicio en que el caso sirva para evitar nuevas tragedias. A través de su abogado, reclamaron mayores sanciones para las conductas imprudentes y una supervisión más firme de los protocolos que rigen en quirófanos y terapias intensivas.

Derechos del paciente y controles en sanatorios

En Argentina, la Ley de Derechos del Paciente establece que toda persona tiene derecho a recibir atención segura, con profesionales debidamente capacitados y bajo estándares de calidad claramente definidos. Las instituciones privadas y públicas comparten la responsabilidad por el cumplimiento de esos parámetros.

Organizaciones de usuarios de la salud advierten que episodios como el de Valentín exponen fallas en los mecanismos de supervisión. Piden que los sanatorios cuenten con registros más rigurosos de lo que ocurre en el quirófano y sistemas de auditoría interna que permitan detectar desvíos de conducta a tiempo.

Mientras tanto, el caso reabre el debate sobre cómo compatibilizar la incorporación de tecnología en la práctica médica con la obligación de no perder nunca el foco en el paciente. La sentencia contra Atencio Krause aparece como una señal de advertencia para todo el sistema de salud.

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