La Justicia de Santa Fe condenó a dos hombres que arrojaban piedras en la autopista Santa Fe-Rosario para robarle a automovilistas.

La Justicia de Santa Fe condenó a Lucas Exequiel Díaz y Oscar Nahuel Díaz a cinco años de prisión. Ambos hombres admitieron haber colocado piedras en la autopista Santa Fe–Rosario con el objetivo de provocar accidentes y luego asaltar a los conductores afectados.
Se trató de un juicio abreviado. La sentencia, dictada por el juez Pablo Busaniche, encontró a los imputados responsables de tentativa de homicidio con dolo eventual y robo calificado. En este caso agravado por el uso de armas de fuego (aunque su aptitud para disparar no pudo ser comprobada), arma blanca y por haber actuado en banda y en zona poblada.
Condenaron a dos hombres que arrojaban piedras en la autopista Santa Fe-Rosario para robar a automovilistas
El hecho tuvo lugar durante la madrugada del 25 de febrero del año pasado, a la altura del cementerio de Santo Tomé. Los condenados dejaron una piedra de gran tamaño sobre la traza de la autopista. Según la investigación, actuaron con la clara intención de forzar siniestros viales y aprovechar la vulnerabilidad de las víctimas para despojarlas de sus pertenencias. Al respecto, el fiscal de la causa remarcó que los hombres eran plenamente conscientes del peligro de muerte que implicaba su accionar.
Este caso involucra a un automovilista que viajaba acompañado por una mujer y un niño. Tras chocar contra la piedra, el conductor debió maniobrar para evitar un desenlace fatal y, al detenerse para cambiar la rueda dañada, fue sorprendido por los delincuentes. En ese momento, otra familia se detuvo para auxiliar a las víctimas, quedando también a merced de los asaltantes.
Armados con un cuchillo y al menos un arma de fuego, intimidaron a los adultos y también a los menores, logrando apropiarse de diversos objetos. Entre ellos, ruedas de auto, teléfonos celulares, una caja de herramientas, cheques, dinero en efectivo, juegos de llaves, tarjetas bancarias y documentación personal, incluyendo la credencial oficial de la fiscal.
Tras la confesión y el acuerdo de partes, el tribunal dispuso una pena de cinco años de prisión efectiva para ambos acusados.



Comentarios