Cómo reducir la dependencia del celular y las redes sociales

Cada vez más personas sienten que pasan horas frente a la pantalla sin darse cuenta. Psiquiatras y especialistas en tecnología advierten que, aun sin hablar de “adicción”, el uso excesivo del celular puede complicar el trabajo, el descanso y la salud mental.

Cómo reducir la dependencia del celular y las redes sociales.

Instagram, TikTok, Snapchat y otras plataformas están diseñadas para captar la atención. Según especialistas en salud mental, no hace falta un diagnóstico de adicción para que el uso problemático del teléfono afecte el humor, la concentración y las relaciones personales.

En la práctica, muchos usuarios refieren síntomas similares: dificultades para dormir, irritabilidad cuando no tienen acceso al celular, imposibilidad de sostener una charla sin chequear notificaciones y pérdida de horas de descanso o estudio por seguir haciendo scroll.

Especialistas consultados coinciden en que el primer paso es reconocer el impacto del uso del teléfono en la vida diaria: ¿interfiere con el trabajo?, ¿con la familia?, ¿con el tiempo libre fuera de la pantalla?

Estrategias concretas para soltar el teléfono

Los psiquiatras recomiendan avanzar con cambios graduales. No se trata de “demonizar” la tecnología sino de recuperar el control sobre el tiempo. Algunas herramientas probadas son sencillas de aplicar:

  • Definir horarios sin pantalla, por ejemplo, durante las comidas o la primera y última hora del día.
  • Usar alarmas o apps que limiten el tiempo diario en redes sociales.
  • Dejar el celular fuera de la habitación para mejorar el descanso nocturno.
  • Silenciar notificaciones que no sean urgentes.
  • Planificar actividades analógicas: lectura, ejercicio, salidas con amigos.

Los expertos subrayan que el objetivo no es eliminar el celular, sino usarlo como herramienta. Cuando el dispositivo ocupa todos los espacios, se empobrece el ocio y aparecen sentimientos de culpa o frustración.

Salud mental y redes: qué dicen los especialistas

Estudios internacionales muestran que el consumo intensivo de redes puede asociarse a mayor ansiedad, problemas de concentración y baja autoestima, sobre todo en adolescentes y jóvenes. La comparación constante con vidas “perfectas” impacta en cómo cada uno se percibe.

En ese marco, psiquiatras y psicólogos recomiendan estar atentos a señales de alarma: pérdida de interés por actividades fuera de la pantalla, aislamiento social, descenso en el rendimiento laboral o académico y cambios bruscos en el estado de ánimo vinculados a lo que ocurre en redes.

“No es necesario esperar a que la situación sea extrema. Si el celular empieza a gobernar la agenda, es momento de hacer ajustes, señalan especialistas en salud digital.

En casos más complejos, recomiendan consultar con profesionales de salud mental, que pueden acompañar con estrategias personalizadas, sobre todo cuando hay antecedentes de depresión o trastornos de ansiedad.

Construir un vínculo más sano con la tecnología

Revisar el uso del teléfono no implica desconectarse del mundo. Por el contrario, se trata de priorizar la calidad por sobre la cantidad: elegir qué ver, a quién seguir y cuánto tiempo dedicar a cada plataforma.

Pequeños cambios sostenidos —como dejar el celular a un lado cuando se está con otras personas o establecer “islas” libres de pantalla— pueden marcar una diferencia importante en el bienestar diario y en la salud mental a largo plazo.

La clave, coinciden los expertos, es recuperar la atención: volver a mirar lo que pasa alrededor y usar la tecnología como aliada, sin que se convierta en el centro de la vida.

Relacionado

ver más.
RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios