La NASA puso en marcha una herramienta de inteligencia artificial capaz de anticipar con precisión cuándo un estallido del Sol puede transformarse en una tormenta geomagnética severa sobre la Tierra.

El sistema, bautizado DAGGER (por sus siglas en inglés), procesa enormes volúmenes de datos en tiempo real y entrega pronósticos con hasta 30 minutos de anticipación sobre el impacto de una tormenta solar en diferentes regiones del planeta.
Qué es DAGGER y por qué marca un antes y un después
Las tormentas solares ocurren cuando el Sol libera grandes cantidades de energía y partículas cargadas que viajan por el espacio. Al llegar a la Tierra, pueden alterar el campo magnético terrestre y afectar satélites, sistemas de navegación, comunicaciones y hasta redes eléctricas.
Hasta ahora, los modelos tradicionales permitían estimar la llegada de estas perturbaciones, pero con márgenes de error amplios y sin suficiente detalle geográfico. DAGGER combina aprendizaje automático con datos históricos de observatorios espaciales para ofrecer pronósticos más precisos y rápidos.
La herramienta fue desarrollada por un equipo internacional coordinado por el Goddard Space Flight Center de la NASA. Su código es de acceso abierto, lo que permite que agencias espaciales, operadores de satélites y empresas de energía en todo el mundo puedan integrarlo en sus propios sistemas de alerta.
Cómo se anticipan las tormentas geomagnéticas
DAGGER toma datos en tiempo real de misiones como el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) y satélites que monitorean el viento solar. Con esa información, la IA evalúa la intensidad del flujo de partículas y su orientación respecto del campo magnético terrestre.
A partir de allí genera, en segundos, mapas globales que indican dónde y con cuánta fuerza se sentirán los efectos de la tormenta geomagnética. Esa proyección, con media hora de anticipación, resulta clave para activar protocolos de protección.
Entre las medidas posibles se encuentran:
- Poner satélites en modo seguro para evitar daños en su electrónica.
- Reconfigurar rutas de vuelo que pasan por latitudes polares.
- Ajustar la operación de redes eléctricas para reducir el riesgo de apagones masivos.
- Proteger sistemas de comunicación y navegación críticos.
Impacto en la vida cotidiana y riesgo de apagones
Si bien las tormentas solares más severas son poco frecuentes, episodios históricos demostraron su capacidad para causar apagones, desviar vuelos y dejar fuera de servicio satélites de comunicaciones. En un mundo cada vez más dependiente de la conectividad, anticiparse 30 minutos puede marcar la diferencia entre un susto y una crisis.
Para los sistemas eléctricos, aun pequeñas variaciones en el campo magnético pueden inducir corrientes en líneas de alta tensión. DAGGER apunta a que las empresas puedan contar con una alerta temprana para redistribuir cargas, desconectar equipos sensibles o reforzar la supervisión de la red.
En América del Sur, incluida la Argentina, las tormentas geomagnéticas suelen sentirse menos que en altas latitudes, pero no están exentas de impacto. Especialistas advierten que, con el aumento de la actividad solar previsto para este ciclo, las herramientas de pronóstico cobran relevancia también para la región.
La inteligencia artificial, aliada frente al clima espacial
La NASA viene incorporando inteligencia artificial en distintas misiones para clasificar datos, optimizar rutas y detectar anomalías. Con DAGGER, da un paso más al usarla directamente en la toma de decisiones frente al llamado “clima espacial”.
El organismo considera que, a medida que la humanidad despliegue más satélites, misiones a la Luna y futuros viajes a Marte, contar con modelos como DAGGER será imprescindible para cuidar tanto la infraestructura como a las tripulaciones.
DAGGER no evita las tormentas solares, pero da tiempo para prepararse y limitar sus consecuencias sobre sistemas vitales para la vida moderna.



Comentarios