Cómo fue el operativo que terminó con la captura de “Chami”: los detalles

La detención de “Chami”, señalado como integrante de la banda narco Los Menores y uno de los diez prófugos más buscados de Santa Fe, fue el resultado de un sigiloso trabajo de inteligencia que demandó varias semanas de seguimiento y análisis de movimientos.

Seguimiento silencioso y cruce de datos

Fuentes policiales detallaron que la Policía de Investigaciones (PDI) trabajó sobre distintas líneas de información para reconstruir la red de vínculos de “Chami”. A partir de escuchas autorizadas, tareas de calle y el análisis de cámaras de seguridad, los investigadores lograron establecer los lugares donde el sospechoso se movía con mayor frecuencia.

El hombre, identificado por su alias dentro de la estructura de Los Menores, evitaba permanecer mucho tiempo en un mismo domicilio y utilizaba viviendas de allegados como puntos de paso. Esa modalidad obligó a perfeccionar la vigilancia y a coordinar la información con otras áreas de seguridad de la provincia.

El operativo en Alsina al 2900

Con el avance de la investigación, la PDI terminó por cercar al prófugo en una zona de barrio residencial de Rosario. En la madrugada del domingo, los agentes montaron un operativo sobre la cuadra de Alsina al 2900, luego de confirmar que el acusado llegaría a esa dirección para reunirse con contactos del barrio.

Los efectivos se distribuyeron en distintos puntos de la manzana para evitar una posible fuga. Según se reconstruyó, el despliegue incluyó móviles sin identificación, personal de civil y grupos de irrupción. Una vez detectado el ingreso de “Chami” al inmueble, se dio la orden de avanzar con el allanamiento.

La irrupción fue rápida y se realizó sin disparos. El buscado fue reducido dentro de la vivienda y de inmediato trasladado a una dependencia policial. En el lugar también se secuestraron teléfonos celulares, documentación y otros elementos que serán peritados para aportar más pruebas a la causa.

Un golpe a la estructura de Los Menores

“Chami” figuraba entre los diez prófugos más buscados de Santa Fe, listado elaborado por el Ministerio de Seguridad provincial en el marco de la ofensiva contra las bandas que operan en Rosario y otras ciudades. La captura se suma a otras detenciones producidas en los últimos meses, que según las autoridades habrían debilitado la capacidad de acción de Los Menores.

Investigadores vinculan a la organización con extorsiones, balaceras y la administración de puntos de venta de drogas en distintos barrios rosarinos. Si bien algunos de sus referentes ya están tras las rejas, la estructura mostró capacidad para seguir operando a través de miembros de menor rango, lo que explica la prioridad que tenía este operativo en la agenda de seguridad.

Con la detención de “Chami”, la Justicia provincial avanzará ahora con nuevas imputaciones y posibles conexiones con causas ya abiertas. No se descartan más procedimientos en las próximas horas, en busca de otros integrantes que continúan en la mira de los investigadores.

El desafío de sostener los resultados

Especialistas en seguridad advierten que el impacto de estos golpes se define en el mediano plazo. Para que la captura tenga un efecto real sobre la violencia urbana, deberá ir acompañada por investigaciones financieras que apunten a cortar el flujo de dinero ilegal, y por políticas de prevención que contengan el avance de nuevas células criminales.

Mientras tanto, el gobierno provincial busca mostrar la detención como una señal de avance en la lucha contra el crimen organizado. En Rosario, donde la población convive hace años con amenazas, balaceras y episodios vinculados al narcomenudeo, cada procedimiento exitoso suma presión sobre las bandas, pero también reactualiza el debate sobre la dimensión estructural del problema.

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