En la ciudad de Santa Fe comenzó un operativo técnico clave sobre la red de agua potable: un purgado planificado en decenas de puntos que busca mejorar la calidad del servicio y garantizar un flujo más seguro para los usuarios.

Los trabajos de purgado de la red de agua potable en Santa Fe se extenderán durante aproximadamente un mes y abarcarán 170 puntos específicos del sistema. En cada uno de ellos se libera agua en volúmenes importantes para limpiar cañerías, arrastrar sedimentos y eliminar posibles obstrucciones.
Desde Aguas Santafesinas (ASSA) explican que se trata de un procedimiento rutinario, pero fundamental para sostener la calidad del suministro. El objetivo es mejorar parámetros como la turbiedad, el color y el sabor del agua que llega a los domicilios de la capital provincial.
En qué consiste el purgado de la red
El purgado se realiza en válvulas, hidrantes y otros puntos estratégicos de la red de distribución. Allí, los equipos de ASSA abren las bocas de salida y dejan correr el agua durante un tiempo determinado, de acuerdo al caudal y las características del sector intervenido.
Al liberar agua en forma controlada, se genera un flujo intenso que ayuda a arrastrar sedimentos acumulados en las cañerías. También permite expulsar aire atrapado en la red, que puede generar golpeteos, ruidos o variaciones de presión en algunas zonas de la ciudad.
El procedimiento se programa por sectores para evitar impactos mayores en el servicio. En cada área se trabaja en determinados horarios y se monitorean las variaciones de presión y caudal, con el fin de mantener el abastecimiento dentro de parámetros aceptables para los usuarios.
Por qué se hace y qué puede notar el usuario
Según detallan desde la empresa, el purgado permite mantener la red en mejores condiciones hidráulicas y sanitarias. A lo largo del sistema pueden acumularse partículas, óxidos o restos minerales que, con el tiempo, alteran la calidad del agua o reducen el diámetro efectivo de las cañerías.
Durante los trabajos, algunos vecinos podrían registrar bajas momentáneas de presión o cambios transitorios en el aspecto del agua, sobre todo en las zonas cercanas a los puntos de descarga. Esos efectos suelen ser temporales y se normalizan una vez concluida la intervención.
ASSA recomienda, en caso de notar turbiedad durante el operativo, dejar correr el agua unos minutos hasta que salga transparente. También se sugiere evitar el lavado de ropa en los momentos de mayor movimiento de caudales para prevenir manchas en las prendas.
Planificación y alcance del operativo en Santa Fe
El esquema de trabajo se diseñó en base a mediciones previas y reclamos históricos de usuarios en distintos barrios de la ciudad. Con esa información, se seleccionaron los 170 puntos de purgado que permiten abarcar sectores claves de la red troncal y ramales secundarios.
Los equipos en calle se integran con personal técnico y de operación, que realiza maniobras en válvulas, hidrantes y descargas a la vía pública. En cada punto se controla el tiempo de apertura y se observa el aspecto del agua hasta que sale clara y sin presencia de sedimentos visibles.
Desde la empresa subrayan que el agua liberada forma parte de un proceso de mantenimiento necesario para preservar la infraestructura y reducir fallas futuras. El plan se ejecuta por etapas para minimizar molestias, y se complementa con otras tareas de control de calidad y análisis en laboratorio.
Recomendaciones para los vecinos durante el mes de trabajos
Mientras se desarrolla el operativo de purgado en Santa Fe, es importante que los usuarios estén atentos a los avisos de ASSA, que suele informar por zonas y horarios las intervenciones previstas. De ese modo, cada barrio puede anticipar eventuales cambios en el servicio.
Ante cualquier duda sobre la calidad del agua o la duración de los trabajos en un sector determinado, se sugiere comunicarse con los canales oficiales de la empresa, que disponen de guardias para relevar situaciones particulares y asistir a los usuarios que lo requieran.




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