El debate por los ATN expuso la tensión entre el Gobierno nacional y las provincias, que buscan garantizar fondos de asistencia.

Los gobernadores aumentaron la presión sobre el presidente Javier Milei tras el veto a la ley que buscaba modificar la distribución de los Adelantos del Tesoro de la Nación (ATN). La norma, aprobada en agosto por la Cámara de Diputados, obligaba al Estado a transferir de forma automática esos fondos a las provincias. Sin embargo, el mandatario la rechazó, luego de que el ministro del Interior, Lisandro Catalán, adelantara la postura oficial.
El veto se sumó a otros rechazos recientes y profundizó la tensión con el Congreso. Diputados ya había invalidado los vetos a la ley de Financiamiento Universitario y a la de Emergencia Pediátrica. Un rechazo en el Senado sería otro golpe para la estrategia presidencial.
Los ATN representan el 1% de la masa coparticipable recaudada mediante impuestos federales. Su creación es automática, pero la distribución depende del criterio del Gobierno nacional, que decide el destino y el momento de los giros. Estos recursos asisten a provincias con emergencias o desequilibrios financieros. Hoy, la coparticipación fija que el 42,34% queda en manos del Estado nacional, mientras que el 56,66% se distribuye automáticamente entre provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
Desde la asunción de Milei, el fondo mostró una ejecución muy baja: solo se giró el 7% de los recursos en 2024, según Politikón Chaco. Además, ocho jurisdicciones, entre ellas Córdoba y CABA, no recibieron ningún envío.
El proyecto de los gobernadores planteaba un reparto automático de los ATN con los mismos coeficientes de coparticipación. También proponía elevar la participación provincial en el impuesto a los combustibles, lo que hubiese incrementado su porcentaje del 10,4% al 58,36%.



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