Hoy inició el juicio oral de Julieta Prandi contra Claudio Contardi por abuso sexual y la actriz dejó algunas duras confesiones.

Este miércoles dio inicio el juicio oral contra Claudio Contardi, ex esposo de la conductora y modelo Julieta Prandi, quien lo denunció por haberla sometido a abusos sexuales durante al menos tres años. El empresario, que cumple arresto domiciliario, negó los cargos ante los jueces y afirmó que la relación entre ambos fue consensuada.
El proceso judicial, que se lleva adelante en el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Campana, llegó a esta etapa tras varias apelaciones e intervenciones judiciales previas. En la audiencia, Contardi sostuvo que ella miente con el objetivo de perjudicarlo económicamente.
Durante su exposición, el acusado solicitó la anulación del juicio al plantear que desea ser juzgado por un jurado popular. Sin embargo, previamente había renunciado a esa posibilidad, lo que llevó a algunos integrantes del tribunal a interpretar esta maniobra como una estrategia para dilatar el proceso.
Momentos antes del inicio de la audiencia, se produjo un enfrentamiento verbal entre las partes defensoras a las puertas del tribunal, lo que generó tensión.
Más tarde, fue el turno de la declaración de Julieta Prandi, quien brindó su testimonio durante más de dos horas. En su exposición, describió situaciones de violencia psicológica, control extremo y amenazas por parte de su ex pareja. Aseguró que Contardi controlaba todos sus movimientos, le impedía estar sola, la obligaba a cambiar de número de teléfono y la mantenía aislada.
“Yo ya estaba anestesiada en vida. Me daba todo lo mismo, si me mataba me hacía un favor. Sentía que me iba a matar si no tenía relaciones”, contó Julieta Prandi.
“Temo por el futuro de mis hijos y por el mío. Lo que viví no se lo deseo a ninguna mujer”, agregó.
La acusación formal contra Contardi incluye abuso sexual con acceso carnal, con el agravante de haber provocado daños psicológicos profundos. Según la denuncia, los hechos ocurrieron entre los años 2015 y 2018, cuando la pareja vivía en una casa ubicada en un barrio privado de Escobar.
El juicio continuará en los próximos días con la declaración de testigos y la presentación de pruebas por parte de ambas partes.



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