Colecta para instalar un ascensor en la Basílica de Guadalupe

La comunidad de la Basílica de Guadalupe en la ciudad de Santa Fe impulsa una colecta para reunir fondos y construir un ascensor que permita a personas con movilidad reducida llegar hasta el camarín de la Virgen, uno de los espacios de mayor devoción de la capital provincial.

La iniciativa, bautizada simbólicamente como “6 metros de esperanza”, busca financiar la instalación de un ascensor que conecte la planta baja de la basílica con el camarín donde se venera a la Virgen de Guadalupe, patrona de la ciudad de Santa Fe. Hoy, quienes tienen dificultades motrices encuentran grandes obstáculos para acceder a ese espacio de oración.

El proyecto tiene un costo elevado y está presupuestado en dólares, lo que vuelve el desafío económico aún mayor en el contexto actual. Sin embargo, desde la comunidad religiosa destacan que la respuesta de la feligresía viene siendo constante, con aportes de distinto monto que permiten sostener la esperanza de concretar la obra.

La Basílica de Guadalupe es uno de los principales puntos de referencia de la fe en la región, especialmente durante las fiestas patronales de mayo, cuando miles de fieles se acercan a pedir y agradecer a la Virgen. La falta de accesibilidad plena se transformó en una preocupación central para los sacerdotes y voluntarios del templo.

Cómo colaborar con la colecta

Desde la organización explican que se reciben donaciones en efectivo, transferencias y aportes de instituciones que deseen sumarse al proyecto. La campaña apunta tanto a la comunidad local de Santa Fe como a devotos y exvecinos que hoy viven en otras provincias o en el exterior y mantienen un fuerte vínculo afectivo con la Virgen de Guadalupe.

La construcción del ascensor no solo implica una mejora edilicia, sino un cambio profundo en materia de inclusión y accesibilidad religiosa. Personas mayores, fieles que usan silla de ruedas, muletas o que atraviesan tratamientos médicos podrían llegar sin barreras físicas al camarín y participar plenamente de las celebraciones.

En paralelo, se evalúan alternativas para abaratar costos, como la búsqueda de proveedores especializados y posibles convenios con empresas del rubro. No obstante, el financiamiento ciudadano aparece como la vía principal para concretar la iniciativa en los plazos deseados.

Un símbolo de fe y compromiso comunitario

La campaña por el ascensor se transformó también en un gesto de solidaridad colectiva. Cada aporte, por mínimo que sea, se vive como una forma de acercar a más personas a la Virgen. Desde la parroquia subrayan que la obra quedará como un legado para las próximas generaciones de fieles de toda la provincia de Santa Fe.

En una ciudad atravesada por dificultades económicas, el proyecto se apoya en la convicción de que la accesibilidad es un derecho y que los espacios emblemáticos de la fe deben estar preparados para recibir a todos, sin distinciones. La consigna es clara: que nadie quede afuera por una escalera.

Quienes deseen más información sobre la colecta pueden acercarse a la Basílica de Guadalupe en los horarios de misa o consultar a través de los canales oficiales de la parroquia, donde también se difunden las novedades de la obra y los avances del financiamiento.

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