Un nene de nueve años fue sometido en el Reino Unido a una intervención inédita que busca darle la posibilidad de desarrollar un hueso clave para caminar y crecer con mayor autonomía.

Una operación innovadora para una patología muy poco frecuente
El niño fue diagnosticado con hemimelia fibular, una enfermedad congénita rara que afecta el desarrollo del peroné, uno de los huesos largos de la pierna. Esta malformación puede provocar diferencias en la longitud de las piernas, inestabilidad en la rodilla y el tobillo, y dificultades severas para caminar si no se trata a tiempo.
En este caso, especialistas británicos realizaron una cirugía pionera destinada a estimular el crecimiento y la funcionalidad del hueso faltante o incompleto. El procedimiento combina técnicas de reconstrucción ósea con abordajes ortopédicos avanzados que buscan evitar, en el futuro, amputaciones o cirugías más agresivas.
La hemimelia fibular es una de las anomalías congénitas de las extremidades inferiores más infrecuentes. Se estima que se presenta en aproximadamente 1 de cada 40.000 nacimientos, por lo que cada caso plantea desafíos específicos para los equipos médicos.
Qué es la hemimelia fibular y cómo impacta en la vida diaria
La patología se caracteriza por la ausencia total o parcial del peroné. Esto afecta no solo la estructura ósea, sino también el alineamiento de la pierna, el desarrollo del pie y la estabilidad de las articulaciones. En los cuadros más severos, el chico puede presentar pies deformados, cojera marcada y dolor crónico al intentar apoyar.
El tratamiento suele incluir cirugías reconstructivas, uso de tutores externos, fisioterapia intensiva y seguimiento prolongado durante el crecimiento. La meta es que el paciente logre la mayor independencia posible, pueda caminar sin ayuda y participe de las actividades diarias con la menor limitación funcional.
En centros de referencia de Europa y Estados Unidos se desarrollan desde hace años técnicas para alargar huesos y corregir ejes de las piernas, pero no es habitual que se alcance un abordaje tan precoz y personalizado como el aplicado en este niño.
La importancia del diagnóstico temprano y el apoyo a las familias
Profesionales de traumatología infantil subrayan que el diagnóstico temprano es clave. Detectar la hemimelia fibular desde el nacimiento permite planificar de manera anticipada las cirugías y los tratamientos de rehabilitación, algo fundamental en un hueso que crece y se moldea durante toda la infancia.
Además de la atención médica, las familias suelen requerir acompañamiento psicológico y asesoramiento para adaptarse a las internaciones, los controles frecuentes y el uso de dispositivos ortopédicos. Organizaciones de pacientes recomiendan armar redes de contención para compartir experiencias y acceder a información confiable sobre estas enfermedades poco frecuentes.
Si bien se trata de una cirugía compleja, el caso de este nene abre una puerta de esperanza para otros chicos con patologías similares. La expectativa de los especialistas es que, con tiempo, rehabilitación y nuevos avances tecnológicos, pueda alcanzar una calidad de vida cercana a la de un niño sin esta condición.




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