Un nuevo ciberataque a heladeras de supermercados encendió las alarmas en Europa, luego de que sistemas de refrigeración de varias cadenas sufrieran un aumento abrupto de temperatura controlado de forma remota.
El ciberataque a heladeras de supermercados afectó a decenas de locales en países como Bélgica, Suecia y Luxemburgo. Los sistemas de frío registraron incrementos de temperatura de hasta 50° por una intervención remota, lo que obligó a desechar grandes cantidades de productos refrigerados.
Se trata del segundo episodio similar en menos de un mes, lo que refuerza las sospechas de que se trata de una acción deliberada para poner a prueba la seguridad de las cadenas de suministro y de los sistemas de control industrial.
Los especialistas en ciberseguridad advierten que estos equipos, conectados a internet para su monitoreo, suelen tener vulnerabilidades que permiten a terceros tomar el control si no se actualizan y protegen de manera adecuada.
Fuentes del sector remarcan que, más allá de las pérdidas económicas inmediatas, este tipo de ataques expone el riesgo sobre la cadena de alimentos y la seguridad de los consumidores, ya que la mercadería puede quedar inutilizada en cuestión de minutos.
Autoridades de Bélgica, Suecia y Luxemburgo ya trabajan con equipos técnicos para reforzar los sistemas de refrigeración y revisar protocolos de respuesta rápida frente a nuevas intrusiones.
Europa refuerza la seguridad digital
El episodio reaviva el debate sobre la ciberseguridad en infraestructuras críticas, que incluye desde redes eléctricas hasta sistemas logísticos y de almacenamiento de alimentos. Expertos insisten en que los supermercados deberán invertir más en protección digital y capacitación para evitar futuros ataques.
