La CGT Santa Fe encendió las alarmas frente a la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional y exigió a los representantes santafesinos en el Congreso que hagan pública su postura antes del debate.

El dirigente bancario Claudio Girardi, referente de la CGT Santa Fe, lanzó un fuerte llamado a debatir el contenido de la reforma laboral que promueve la Casa Rosada. Según él, el paquete oficial implica un retroceso significativo en derechos adquiridos por los trabajadores.
Girardi reclamó a los legisladores nacionales por Santa Fe que expresen de manera clara y pública cómo votarán cuando el proyecto llegue al recinto. El objetivo, sostuvo, es que la ciudadanía conozca de antemano qué posición asumirá cada fuerza política frente a cambios que podrían modificar la vida laboral cotidiana.
Desde la central obrera provincial remarcan que las iniciativas de reforma buscan avanzar sobre indemnizaciones, convenios colectivos, negociación paritaria y condiciones de contratación, aspectos que en Argentina se consolidaron a lo largo de décadas de lucha sindical.
Preocupación sindical por el impacto en Santa Fe
La CGT Santa Fe advierte que un cambio profundo en la legislación laboral afectaría de manera directa a empleados del sector privado, bancarios, metalúrgicos, estatales y a la amplia trama de pymes e industrias que sostienen el empleo formal en la provincia.
En ese marco, la central impulsa plenarios y asambleas para discutir el alcance del proyecto y coordinar una respuesta conjunta con gremios de Rosario y del centro-norte provincial. El planteo es que cualquier modificación legal sea discutida en una mesa tripartita entre Estado, empresas y sindicatos.
El movimiento obrero santafesino también vincula la discusión laboral con la situación económica actual: inflación alta, pérdida de poder adquisitivo y aumento de la informalidad. Aseguran que una flexibilización sin red de contención podría profundizar la precarización en sectores ya golpeados.
Debate nacional y antecedentes recientes
En los últimos años, distintos gobiernos intentaron impulsar reformas laborales con el argumento de mejorar la competitividad y fomentar el empleo. Sin embargo, la resistencia sindical y la falta de consensos políticos frenaron los cambios estructurales.
Ahora, el debate vuelve al centro de la escena con un oficialismo que insiste en reducir costos laborales y flexibilizar contrataciones, frente a centrales obreras que responden que la clave para generar trabajo está en la inversión productiva, el crédito y la estabilidad macroeconómica.
Mientras se aguarda la letra chica definitiva del proyecto, la CGT Santa Fe anticipa que seguirá convocando a reuniones con delegados y organizaciones sociales para construir una posición común desde la provincia y llevarla a la discusión nacional.
En este contexto, el rol de los legisladores santafesinos aparece como clave: serán quienes, con su voto, definan si el esquema laboral argentino avanza hacia una flexibilización o preserva los marcos de protección vigentes.



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