Mientras la inteligencia artificial avanza a un ritmo inédito, cada vez más CEOs sostienen que el futuro laboral dependerá de quienes sepan adaptarse, aprender rápido y usar estas herramientas a su favor.

Imagen: Ámbito
Los CEOs miran a la IA con una mezcla de entusiasmo y alarma
El crecimiento de la inteligencia artificial generativa está modificando en tiempo real la forma en que trabajamos, estudiamos y hacemos negocios. En este contexto, voces como las de Matt Shumer y Tatiana Tsiguleva advierten que “algo grande está pasando” y que no se trata de una moda pasajera, sino de un cambio estructural.
Ambos especialistas remarcan que los profesionales que se limiten a las tareas rutinarias corren riesgo de quedar relegados frente a sistemas capaces de automatizar procesos completos, desde la redacción de informes hasta el análisis de grandes volúmenes de datos.
Dominar herramientas, crear ideas propias y adaptarse rápido
Para Shumer y Tsiguleva, la clave no será competir contra la IA, sino aprender a trabajar con ella. Eso implica dominar plataformas de uso cotidiano —como asistentes de texto, generadores de imágenes o sistemas de análisis— para potenciar la productividad, en lugar de quedar desplazados por quienes sí las utilizan.
El segundo punto es desarrollar ideas originales. La IA puede ayudar a ordenar información y proponer variantes, pero sigue dependiendo de los objetivos, los criterios éticos y la creatividad humana. Los CEOs más atentos señalan que quienes sepan formular buenas preguntas y definir estrategias seguirán siendo indispensables.
El tercer eje es la capacidad de adaptación rápida. La velocidad con la que se actualizan modelos y aplicaciones obliga a revisar habilidades cada pocos meses. Cursos cortos, capacitaciones internas y aprendizaje autodidacta aparecen como herramientas centrales para no perder terreno.
Impacto en empleos y oportunidades en Argentina
Consultoras internacionales ya estiman que muchas tareas administrativas, de soporte y análisis básico serán automatizadas de forma parcial o total. Sin embargo, también se abren oportunidades en áreas como desarrollo de software, diseño de prompts, análisis de datos y supervisión de sistemas de IA.
En Argentina, empresas de tecnología, bancos, medios y estudio de abogados empiezan a incorporar estas soluciones para agilizar procesos. Para trabajadores y profesionales, esto implica repensar su perfil: combinar conocimientos técnicos con habilidades blandas como comunicación, criterio y resolución de problemas.
Los especialistas aconsejan a estudiantes, emprendedores y empleados que comiencen a experimentar con estas herramientas ahora, aunque sea en proyectos pequeños. Quedarse al margen puede significar perder competitividad frente a colegas que ya integran la IA en su día a día.
Qué podés hacer hoy para no quedarte atrás
Entre las recomendaciones más repetidas por los CEOs aparecen:
- Probar asistentes de IA para tareas simples, como resumir textos o generar borradores.
- Capacitarse en herramientas específicas de su rubro, aunque sea con cursos breves.
- Registrar cómo cambia la productividad al incorporar estas soluciones.
- Participar de comunidades y foros para compartir buenas prácticas.
La sensación de que “algo grande está pasando” se traduce, en los hechos, en una carrera por redefinir el valor agregado humano en un mundo donde las máquinas hacen cada vez más. La incógnita ya no es si la IA transformará el trabajo, sino qué lugar elegirá ocupar cada persona en ese nuevo escenario.




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