Rosario Central se desconcentró a poco del final del encuentro y en una ráfaga el conjunto cordobés se quedó con los 3 puntos. Di María hizo el tanto canalla.

Central comenzó el Torneo Apertura 2026 con un sabor amargo, no solo por la derrota, sino por la forma en la que se dio la misma. Es que el equipo canalla fue más que Belgrano a lo largo de todo el encuentro, pero en una mezcla de desconcentración y mala fortuna, el conjunto de Jorge Almirón se quedó con las manos vacías ante un Belgrano al que le salió todo al final.
El partido se presentó trabado y duro como todos después de un parate de dos meses y una ardua pretemporada. Rosario Central manejó bien la pelota, con un Vicente Pizarro demostrando jerarquía. Sin embargo le faltó para concretar las jugadas.
Sobre el final del primer tiempo, Ángel Di María peleó una pelota que parecía perdida y forjó un penal de la nada misma. El defensor pirata le dio un pisotón al 11 canalla y Falcón Pérez pitó penal.
Como una película repetida, la sanción se cuestionó en redes sociales casi en masa, sembrando suspicacias donde no las hay y haciendo la vista gorda con un reglamento que es claro: falta en el área es penal, desde que se inventó este deporte.
Ángel anotó el 1-0 y terminó la primera etapa. El resultado era corto pero justo. La formación inicial de Almirón parecía dar resultados. No obstante, promediando el ST el DT hizo algunos cambios, el equipo se metió atrás y la mala fortuna hizo su parte.
Mallo se llevó por delante un centro impreciso de Belgrano y anotó el 1-1 en contra. Apenas un minuto después el visitante fue al ataque casi por inercia y Gutiérrez anotó el 2-1 con un zapatazo que él mismo reconoció que le salió de casualidad.
La derrota molesta, por la forma y por lo injusto. Pero es preferible que estos cachetazos sucedan ahora y no más adelante, cuando haya menos margen para corregir. Almirón sabe que tiene material para mejorar y enseguida tendrá revancha: el miércoles enfrenta a Racing en Avellaneda.



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