Central se quedó con un triunfo clave ante Argentinos Juniors y dejó la pelea en la zona B al rojo vivo, en un cierre cargado de tensión y reclamos por el arbitraje.

Con un 1-0 ajustado, Central venció a Argentinos Juniors y se subió a la cima de la zona B. La punta ahora es compartida entre ambos equipos. El resultado metió presión en la definición del torneo. Pero más allá del festejo, el foco del postpartido estuvo en la bronca de Nicolás Diez. El entrenador de Argentinos cuestionó con dureza el arbitraje por un gol anulado a Tomás Molina, que podría haber cambiado la historia del encuentro.
Según el DT del Bicho, la decisión fue determinante y dejó al equipo con la sensación de haber sido perjudicado en un duelo directo por la punta. Enfrente, Central aprovechó su oportunidad y defendió la ventaja hasta el final.
El triunfo deja al Canalla con un fuerte envión anímico y lo mantiene en plena pelea por la clasificación. Argentinos, en cambio, se fue masticando bronca, pero todavía firme en la discusión de arriba.
Más allá de la polémica, el resultado refuerza el peso de cada fecha en una zona B pareja, donde un gol —convalidado o anulado— puede definir la tabla.




Comentarios