Central igualó sin goles con Argentinos Juniors en un duelo intenso donde Jorge Almirón aprovechó para rotar el plantel y sostener el invicto fuera de casa.

El Canalla se presentó con un equipo alternativo frente al Bicho y terminó rescatando un empate 0 a 0 que le permite extender su racha positiva como visitante. Más allá de la falta de goles, el encuentro dejó varias señales sobre el funcionamiento del conjunto de Jorge Almirón y el aporte de los jugadores que pelean un lugar en el once titular.
Un once con cinco cambios y pruebas para Almirón
De acuerdo a lo planificado por el cuerpo técnico, Central realizó cinco modificaciones respecto del último clásico. La idea fue dosificar cargas, dar descanso a varios habituales titulares y, al mismo tiempo, evaluar rendimientos de futbolistas que vienen sumando minutos de forma intermitente.
En el inicio, Argentinos intentó asumir el protagonismo con tenencia y presión alta, mientras Central se replegó unos metros, ordenado y corto entre líneas. El Bicho encontró algunos espacios por las bandas, pero se topó con una defensa canalla atenta y un arquero seguro cada vez que fue exigido.
Con el correr de los minutos, el equipo rosarino empezó a ganar duelos en la mitad de la cancha y a salir con más decisión. Cuando logró hilvanar toques cortos, generó avances interesantes, aunque le faltó precisión en el último pase para transformar esas aproximaciones en situaciones claras de gol.
Más allá de que el 0 a 0 deja la sensación de que el partido pudo haberse inclinado para cualquiera de los dos, en el análisis general para Central el empate tiene un valor especial: el equipo se mantiene invicto como visitante en la competencia. En un torneo largo, sumar fuera de casa y no perder cuando se rota la formación es un capital importante.
Para Almirón, el encuentro sirvió también como banco de pruebas. Varios jugadores que no venían siendo titulares tuvieron rodaje en un contexto exigente, ante un rival intenso y en una cancha difícil. Ese tipo de minutos puede ser clave para lo que viene, cuando la agenda se aprieta y la necesidad de recambio se vuelve determinante.
En la recta final, los dos equipos mostraron signos de desgaste. Argentinos buscó romper el cero con centros y remates desde afuera, mientras Central apostó a alguna contra aislada. Ninguno logró inclinar la balanza y el reparto de puntos terminó ajustado a lo que se vio en el césped.
De este modo, el Canalla se vuelve a Rosario con un resultado que, si bien no entusiasma desde lo numérico, refuerza una idea: el equipo compite, sostiene su solidez en condición de visitante y comienza a encontrar variantes para sostener el nivel a lo largo de la temporada.



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