Un joven narco conocido como “El Colombianito” volvió a quedar tras las rejas en Rosario, señalado como eslabón clave en la venta de drogas y en una serie de ataques a balazos que tienen en vilo a distintos barrios de la ciudad.

El sospechoso -identificado como El Colombianito– ya había estado preso en Rosario e incluso en 2023 fue expulsado del país por orden judicial. Sin embargo, reingresó de manera ilegal y quedó nuevamente en la mira de las fuerzas federales y provinciales, que lo señalan como parte de una estructura narco con fuerte presencia en la región.
De acuerdo a fuentes judiciales, el joven fue detenido en el marco de una investigación por venta de estupefacientes en barrios del sur y el oeste rosarino. El caso volvió a encender las alarmas sobre el control de fronteras y las dificultades para impedir el reingreso de extranjeros con antecedentes penales expulsados del territorio argentino.
El juzgado federal interviniente dispuso que permanezca preso, imputado por narcotráfico y vinculado a puntos de venta que operan bajo la modalidad de kioscos de droga y entrega a domicilio, una práctica extendida en el mercado local.
Vínculos con balaceras intimidatorias
Mientras la causa avanza en la Justicia federal, la Fiscalía provincial lo investiga por su presunta participación en una saga de ataques a balazos contra viviendas y comercios. Estos hechos, habituales en Rosario en los últimos años, suelen ir acompañados de mensajes extorsivos dirigidos a comerciantes, empresas vinculadas al Estado o familiares de presos de peso dentro de las bandas.
Los investigadores sospechan que El Colombianito habría actuado como instigador o intermediario en algunos de esos episodios, ordenando las balaceras desde la calle o transmitiendo directivas de jefes narcos alojados en distintas cárceles. Para los fiscales, este tipo de ataques busca reforzar el control territorial y la recaudación mediante amenazas.
En paralelo, se analizan comunicaciones, movimientos de dinero y registros de vehículos para reconstruir la red de contactos del acusado y determinar si integraba una célula local asociada a organizaciones criminales de mayor envergadura con presencia en la provincia de Santa Fe.
Rosario, bajo presión por la violencia narco
La detención se inscribe en un contexto de fuerte presión narco sobre Rosario, ciudad que desde hace más de una década registra niveles de violencia letal por encima del promedio nacional. Balaceras, amenazas y extorsiones forman parte del escenario cotidiano que enfrentan vecinos, comerciantes y trabajadores de servicios públicos.
En los últimos años, los distintos gobiernos reforzaron la presencia de fuerzas federales y promovieron reformas judiciales para acelerar las investigaciones. No obstante, especialistas advierten que las bandas logran reacomodarse, reclutando jóvenes y aprovechando las debilidades en el control de cárceles y fronteras provinciales y nacionales.
En este marco, el caso de El Colombianito vuelve a exponer el desafío de coordinar Justicia federal y provincial para atacar simultáneamente el negocio de la droga y las tramas de violencia que se proyectan sobre los barrios de Rosario y otras ciudades santafesinas.



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